Minuto a Minuto

Entretenimiento Murió Phil Campbell, guitarrista de Motörhead
El músico Phil Campbell, guitarrista de Motörhead, murió a los 64 años tras complicaciones derivadas de una cirugía mayor
Internacional Papa León XIV pide el cese al fuego en Medio Oriente y reabrir vías de diálogo
El papa León XIV denunció que pueblos de Medio Oriente sufren la atroz violencia de la guerra y que miles de personas inocentes han sido asesinadas
Deportes Jornada 11 del Clausura 2026 de la Liga MX: Doblete de la ‘Hormiga’ González y Chivas gana
Armando 'Hormiga' González tuvo una gran tarde en el Akron para darle el triunfo a Chivas en la fecha 11 del Clausura 2026 de la Liga MX
Internacional Díaz-Canel tras protestas en Cuba: “Para el vandalismo y la violencia no habrá impunidad”
Tras las protestas en Morón, el presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel, consideró que es "comprensible el malestar" por los apagones
Nacional Metro CDMX anuncia horario extendido en Línea 9 por Vive Latino 2026
Metro de la CDMX confirmó la ampliación del servicio en la Línea 9 durante dos días, con motivo del evento Vive Latino

Por Rafael Cardona

Inolvidable, por muchas razones, el gran Jorge ‘Sonny‘ Alarcón. Con mucho el cronista deportivo mayor de México al menos en la segunda mitad del siglo pasado.

Si él estuviera ahora narrando con su estilo la pelea política sexenal, en su segundo “round”, nos estaría diciendo cómo sin armarse el triquitraca propio de los fajadores en una esquina, trenzados en un intercambio de golpes, sin tregua, estamos viendo, sin duda, de cuál cuero salen más correas.

Si ‘Sonny’ debiera relatar una mañanera nos daría quizá la más exacta de las descripciones.

Las conferencias de prensa en el salón de la Tesorería del Palacio Nacional son –a un tiempo– catequesis, propaganda, ejercicio de remembranzas históricas, anecdotario, pasarela de burócratas, ventanilla de informes sobre los precios de gasolinas y también reporte del avance de obras sin avanzar.

Todo eso son, pero últimamente parece habérseles abierto una ventanilla más: oficina de Cobranzas.

Todo mundo debe pagar las ofensas hechas o proferidas alguna vez o aun imaginadas contra el actual presidente de la República quien insiste una y otra vez en la intensidad de los ataques en su contra y a ellos responde – “hecho un jabato”–, como diría el cronista aludido.

Jabato es, como todos sabemos, el cachorro del jabalí.

No sé de dónde venga ese zoológico comparativo con el hombre valiente y osado a quien se le llama de ese modo, pero como nunca en mi vida he visto un jabalí, ni siquiera una jabalina (excepto en el plato de asado de un político hidalguense cuyo nombre omito), confieso mi ignorancia sobre la fiereza o mansedumbre de dicho animal tan salvaje y colmilludo.

Pero si se le dice así a la determinación con la cual alguien defiende sus argumentos o sus actitudes, pues sí, el señor presidente es a veces un gran jabalí en abierta pelea.

Muchas veces lo hemos escuchado decir, “no me voy a dejar”, “no estoy yo aquí de florero”, “tengo derecho de expresión, de réplica y de plantear mis convicciones”; “no traicionaré mi ideario ni mis convicciones, ni mi conciencia”. Todos lo hemos visto tirar el uno, dos, el jab y el “counter”, el “upper” y demás golpes hasta consagrar el magnífico gancho al hígado de los conservadores.

Y esa conducta se ha instalado ahora en el plano electoral con la misma intensidad de cuando él mismo estaba en las papeletas.

Hoy no es candidato a nada –al menos formalmente–, pero sigue atento y crítico a todo cuanto ocurre en torno del inminente proceso cuyo interés parece ocupar la mayor parte de su tiempo.

Esta actitud de “institucionalización de la pendencia”, reflejada quizá como en ningún otro momento en el video mensaje del fin de semana desde casa de la Chingada (esto quiere decir muy lejos, pero también es el nombre de su finca, hacienda, rancho, solar, pago, estancia, casa de campo o cómo sea esa propiedad), ha sido en digno del “arte de fistiana”.

El Presidente resuelve, a destiempo o anacrónicamente, como se quiera, viejas cuentas pendientes. Y quien más paga los réditos de ese tiempo es Felipe Calderón. Muchos dirán, se lo merece. Otros quizá opinen lo contrario.

En aquel año de 2006 siempre dije y publiqué: una ventaja del 0.5 por ciento no es una ventaja confiable; debe hacerse un recuento porque el pueblo tiene derecho a la certeza. También dije del penalti de Holanda, si era falta. Pero en ambos casos, nadie me hizo caso.

Hoy la furia acumulada o el rencor o como se llame esa extraña forma de la memoria cuya tenacidad no suelta el alma, mueve con frecuencia al Señor Presidente.

Cuando en los Estados Unidos detuvieron a Genaro García Luna por todo lo ya sabido, yo escribí: se ha acabado la crítica contra el Presidente López Obrador.

Cada y cuando alguien le diga algo, especialmente en materia de inseguridad, ya tiene un argumento imbatible: sí, pero en el pasado el gobierno estaba infiltrado por el narcotráfico hasta la cima. Y esa discusión nadie se la podrá ganar, ni siquiera si GGL resituara absuelto y saliera del talego limpio como una patena.

Ni así.

Ahora el INE y mañana el Tribunal Electoral, le darán al Presidente un extendido argumento imbatible. Al negarle registro a su partido, el SP podrá repetir: hasta en eso hizo trampa.

Y nadie puede censurar la política actual. Quien lo haga corre otro riesgo: no está criticando el presente, está defendiendo el pasado.