El término se emplea en los tours ciclistas cuando uno de los corredores, aprovechando un tramo de la ruta que le es propicio a su fuerza o a su especialidad, se adelanta al resto de competidores que por lo general marchan agrupados en una unidad, llamada pelotón, con lo que disminuyen la resistencia al viento en contra.

El ponerse a la cabeza de los competidores le permite al fugado tal vez sólo la gloria momentánea de estar en la punta de la carrera durante una parte del trayecto. También se da el caso en que el ciclista que logró el escape gane un premio intermedio, por ejemplo: el Premio de Montaña, o, si todo le es favorable, conquiste la etapa del día.

El tour ciclista al que me refiero es el Gran Tour Los Pinos 2018-2024, que curiosamente comenzó el 1º de diciembre del 2012; apenas el campeón del tour anterior subió al pódium y se puso el suéter de líder -en este caso una banda tricolor-, sus colaboradores -el gabinete y ahora también algunos ilusos legisladores, así como uno que otro despistado gobernador- formados en pelotón comienzan a pedalear con la esperanza de ganar el tour siguiente: La Carrera Presidencial 2018- 2024.

Apenas llevamos un tercio de carrera, pero ya los ciclistas con mayores posibilidades, entre ellos el corredor chino-hidalguense Miguel Ángel Osorio Chong, buscan destacarse de los demás, es decir, escaparse del pelotón, cosa que anteayer, nuestro personaje lo logró.

Antier en Bucareli sucedió algo inédito en la historia política del país. Por primera vez un secretario de Gobernación salió de sus oficinas a recibir las demandas de 35 mil estudiantes, en su mayoría del Instituto Politécnico Nacional..

En compañía del subsecretario de Gobierno, Luis Miranda, Miguel Ángel Osorio Chong atendió a la estudiantil caravana en las afueras del Palacio de Covián. El secretario de Gobernación -hoy, aquí, convertido en ciclista-, subió al templete instalado por los manifestantes junto al Reloj Chino -estaba en su elemento-, para recibir las demandas del alumnado politécnico quienes, entre otras cosas, exigían la renuncia de la directora de la institución y el cambio de reglamento interno.

El responsable de la política interna del país se plantó frente a la multitud, que al verlo arriba de la tarima lo recibieron con aplausos y gritos de: ¡Respeto a Chong! ¡Respeto a Chong! Este se dirigió así a los jóvenes manifestantes: “Reconocemos formalmente su movimiento, conocemos las causas por las que están aquí presentes, sabemos de sus inconformidades y queremos atenderlas de inmediato”.

La multitud rugió al grito de ¡huelum! El funcionario sugirió resolver en media hora, ahí mismo, las exigencias más importantes. Los estudiantes replicaron que no querían una respuesta al vapor, que preferían una declaración formal el próximo viernes. Por lo pronto, pusieron al ex gobernador de Hidalgo a leer el pliego petitorio con todo y errores de redacción. Acto seguido Osorio Chong aceptó dar respuesta a sus demandas el próximo viernes. A la una, sugirió el secretario. A las tres, ordenaron los estudiantes. Y a las tres será. (Se escuchó por ahí cuando Osorio propuso a la una: “Usted dice a la una porque viene en coche con escoltas abriéndole paso, pero nosotros venimos a pie y en medio de la manifestación que ese día va a haber, así que a las tres).

Una etapa no hace tapado

Cómo será de endeble nuestra democracia que lo que en otros países es normal: el diálogo entre ciudadanos y autoridad, aquí todos los medios lo hemos pregonado como algo insólito. De cualquier manera, bien por Osorio Chong, cuyo escape del pelotón, aunque efímero, es significativo. Ganó una etapa. Sobre todo cuando otro de los que marchan adelante del pelotón -el doctor Videgaray- sufrió una ponchadura de rueda por la volatilidad del peso.

Pero falta mucho para la meta final del Tour Los Pinos 2018-2024 y el corredor que antier ganó la etapa, mismo tenía frente a si un panorama difícil:

Tendrá que resolver totalmente el “acto aislado” de Tlatlaya, aunque para esto ya le está ayudando su doméstico -término también usado en el ciclismo- el procurador Murillo Karam.

Pero los focos rojos tiene que ponerlos en Guerrero. Por lo pronto, poner orden en Iguala, donde al alcalde su secretario de Seguridad lo respeta menos que un automovilista a un semáforo a las tres de la madrugada. Tiene que investigar a fondo quién mandó acribillar a los jóvenes estudiantes, al camión de los futbolistas y a los dos taxis. ¿Quién asesinó y desolló la cara de Julio César Mondragón? ¿Dónde están los estudiantes desaparecidos?