Minuto a Minuto

Internacional Hallan 2.9 toneladas de cocaína en Manta, Ecuador, durante toque de queda
Esta y otras medidas no evitaron que Ecuador cerrara 2025 con una cifra récord de 9 mil 283 homicidios, siendo el país más violento en LATAM
Deportes Accidente en Grandes Ligas: pelotazo manda al hospital a Alex Bregman
Present{o una herida debajo del ojo, sangrado nasal e inflamación; fue llevado a un hospital para someterse a radiografías y una tomografía
Economía y Finanzas Carlos Slim, galardonado por su labor en los negocios y la filantropía
El galardón será entregado el próximo 18 de noviembre durante una ceremonia en el Museo Soumaya de la Ciudad de México
Nacional Normalistas bloquean Autopista del Sol para exigir justicia por los 43
Reclamaron al gobierno federal acceso a los folios que, aseguran, permanecen en poder de la Sedena y podrían contener información relevante
Nacional Asegura García Harfuch que el gobierno mexicano combatirá la impunidad en casos de feminicidio
"Cuando no se ha logrado, lamentablemente, impedir que una mujer sea víctima de esta violencia, nuestra obligación es actuar de inmediato para esclarecer los hechos, detener a los responsables y combatir la impunidad", expuso García Harfuch

Hay mucho poder en el gobierno, pero poco control, dice un amigo. Hay poca administración también, poca eficacia gubernativa y no poco descontento.

El gobierno tiene que lidiar con los problemas de siempre y además con la  herencia de su antecesor.

Ejemplo: costó un discurso de la mañanera abrir la frontera sur a la libre importación de ganado, pero ha costado 25 mil millones de pesos en exportaciones la plaga del gusano barrenador, que dejó entrar aquel discurso.

La oposición partidaria luce raquítica y dividida. El descontento está dividido también, fragmentado en distintas causas. Pero su intensidad es visible en cada causa, y las protestas tocan muchos ámbitos.

María Amparo Casar ha hecho una lista provisional de descontentos cuyos agravios son oposición de hecho en la calle, en los medios, en las movilizaciones y en las conciencias.

Territorios de descontento nacidos este año o que se prolongan desde el anterior son:

Los  transportistas que piden seguridad; los agricultores que piden precios de garantía y seguridad en el uso del agua; las mujeres con distintos frentes desatendidos; las familias de asesinados y desaparecidos que los buscan y los reclaman; los inconformes de la Generación Z.

Las universidades públicas y los centros de investigación superior con presupuestos recortados; los padres de niños con cáncer olvidados por el sistema de salud; los ciudadanos cercados por la guerra criminal en Sinaloa; los familiares de enfermos que no encuentran lo que necesitan en los hospitales públicos; los médicos y paramédicos del sistema de salud que trabajan en condiciones de escasez y reclamo.

Los empresarios ahogados por la extorsión; los inversionistas que piden certidumbre jurídica; los damnificados de inundaciones y huracanes; el movimiento de El Sombrero que sacude a  Michoacán; la Iglesia católica herida por la violencia y solidaria con las quejas de su grey.

Lo común a muchos de estos territorios del descontento es que lo que piden cuesta dinero, un dinero que el gobierno dejó de invertir en ellos y ahora no tiene. Lo común a todos es la intensidad de la queja, la fuerza del agravio.

Qué hacemos con el descontento, pregunta Liébano Sáenz en MILENIO. Por lo pronto registrarlo, digo yo.

La oposición partidaria se ve débil; el descontento, no.