Minuto a Minuto

mundial 2026 Sheinbaum podría ver la inauguración del Mundial 2026 en el Zócalo
La presidenta Claudia Sheinbaum reveló que podría asistir al Fan Fest del Zócalo para ver la inauguración del Mundial 2026
Nacional El Mundial 2026 va pese a marcha de la CNTE, afirma Segob
La presidenta Claudia Sheinbaum reiteró que no se reprimirán las marchas y protestas de la CNTE en la CDMX y que "el diálogo sigue"
Internacional Trump anuncia ataques a Irán y advierte que controlará el crudo iraní como con Venezuela
Trump adelantó que EE.UU. tomará la isla de Jarg, que alberga la terminal petrolera más importante de Irán, "y otros puntos de infraestructura petrolera"
Nacional Metro CDMX cierra siete estaciones por manifestaciones
El Metro CDMX informó el cierre de siete estaciones en dos líneas por las diversas movilizaciones sociales en la capital
mundial 2026 Mundial 2026: CNTE y otros 8 grupos marcharán hacia el Estadio CDMX
Estas son las marchas y manifestaciones que se realizarán en la CDMX a propósito de la inauguración del Mundial 2026

En frío, suena muy bien, solidario, democrático, que México envíe soldados y servidores públicos a reforzar las tareas de paz de las Naciones Unidas. Pero inevitablemente busqué el artículo que Mario Vargas Llosa publicó días después de los atentados de julio de 2005 en Londres. Como en Madrid un año antes, los terroristas eligieron como blanco privilegiado las estaciones de Metro.

“En una estación subterránea, la mortandad puede ser complementada con dosis abrumadoras de pánico, porque, además de hacer correr mucha sangre, el mártir rebozado en explosivos camino al Paraíso consigue el caos, la confusión y el desvarío de la gente común y corriente, además, por supuesto, de una espectacular publicidad”, escribió. “Los cerebros que maquinan estas operaciones funcionan con una lógica implacable, pues el odio inconmensurable que los guía, contrariamente a la creencia de que las pasiones nublan la razón, no está reñido con la inteligencia, con una lucidez helada, luciferina”.

El enemigo global de la paz y la democracia ya no es el anarquista, el comunista, ni siquiera el genocida bananero. En las últimas semanas hemos atestiguado la luciferina consistencia de los terroristas islámicos que decapitan sin discernir entre un soldado y un periodista, un turista y un ser humano.

Estoy con la propuesta expresada por el presidente Peña Nieto de sumar a México a las fuerzas de paz de la ONU. No al costo de un Atocha o un King’s Cross en el Metro Balderas. Nuestros políticos deben pensar muy bien los cómos. Porque las premisas de hace 60, 20, diez años, no son las de hoy.