El protagonismo debe ser de los hijos, nunca de los padres, y menos en sus logros.
Florestán.

Cuando el pasado 26 de octubre ante el pleno de la Cámara de Diputados, el secretario de Salud, Jorge Alcocer, se pronunció contra la vacunación de menores por afectar su sistema inmunológico, versión que no ha contado con ningún respaldo científico, no creí que el gobierno de la 4-T llegara a los niveles de ruindad confirmados ayer cuando esa dependencia presentó un recurso contra el fallo judicial que la obliga a vacunar a toda la población de doce a 18 años, quince millones, ya no digamos a la de cinco a doce.

El pasado 7 de octubre, Claudia Irene Gámez Galindo, secretaria en funciones de titular en el juzgado séptimo de Distrito en el Estado de México, resolvió un amparo particular de aplicación general, obligando al gobierno federal a vacunar con Pfizer, especificaba, a los menores de ese rango.

El plazo original de 48 horas fue ignorado por el gobierno.

Pero ayer se dio a conocer que la secretaría de Salud, a nombre del presidente López Obrador, Alcocer, y su segundo, Hugo López-Gatell, presentó un recurso contra este fallo para no vacunar a los menores de edad.

Yo no sé si esto surge de una decisión personal del presidente, si es de López-Gatell, de Alcocer o de ambos, pero es el peor mensaje que puede mandar su gobierno a estas alturas de la pandemia, después de aquel reporte de misión cumplida, en materia de vacunación, cuando, sin contar a los menores de 18, hay 16 millones de mexicanos sin una sola dosis y otros 20, con medio esquema.

Insisto en que no entiendo esta decisión antipopular de la política de López Obrador que contradice su declaración de que México es un ejemplo mundial en el combate a la pandemia, cuando las cifras, la realidad y decisiones como ésta, lo contradicen.

A menos que les falten vacunas o dinero para comprarlas, lo que entonces deberían decir.

O que él tenga otros datos, claro,

RETALES

1. PRESUPUESTO.- Ignacio Mier me aseguró ayer que el presupuesto 2022 estará aprobado antes del plazo constitucional del 15, le sobran los votos. Lo que el PRI tendrá que definir es cómo va a votar la reforma eléctrica, sus votos son esenciales para aprobarla;

2. FARSA.- La farsa nicaragüense alarga otros cinco años al dictador Daniel Ortega y a su pareja Rosario Murillo. Los primeros en felicitarlos, lo que los retrata, fueron las dictaduras de Cuba y Venezuela. Falta que México defina su posición: si reconoce y congratula, guarda silencio, cómplice, o condena, que no lo creo; y

3. APRECIACIÓN.- López Obrador dijo ayer que, el para él detestado Financial Times, puso que era el segundo mejor presidente del mundo, lo que es falso, pues el diario británico lo puso, como él dice, como el segundo gobernante más popular, no mejor, que es muy diferente y nada tiene que ver con la eficacia. Pero así le ajusta.

Nos vemos mañana, pero en privado.