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Nariz Curva y Rana Humeante, la epopeya teotihuacana

EnriqueOrtiz

Enrique Ortiz GarcíaTlahtoani Cuauhtemoc

Esta gran fuerza fue enviada por un personaje llamado Búho Lanzadardos, quien muy posiblemente fue un gobernante de Teotihuacán

La calzada de los muertos, la plaza y la pirámide de la luna en Teotihuacán.

 

En el Museo Nacional de Antropología, en la sala teotihuacana, existe una copia de una de las estelas mayas más importantes encontradas en la zona arqueológica de Tikal, en el actual Guatemala.

Se trata de la estela 31. Muchos de los visitantes y turistas se preguntarán ¿por qué razón se encuentra esta estela en la sala teotihuacana? Debido a que esta pieza es fundamental para entender las relaciones que se dieron entre el mundo maya del clásico y la gran Tollan de Teotihuacan que tuvo su apogeo entre el 200 y el 600 d.C.

De acuerdo con los glifos mayas que se encuentran en la cara posterior de la estela, los cuales ya han sido descifrados, sabemos que el 14 de enero de 378 d.C. un guerrero de alto rango, llamado Siyaj K´ak´ (Nacido del Fuego) o K´ak´Sih (Rana Humeante), entró a Tikal seguido de un ejército de hombres armados con lanzadardos.

Esta gran fuerza fue enviada por un personaje llamado Búho Lanzadardos, quien muy posiblemente fue un gobernante de Teotihuacán.

En la estela, su rango es descrito como “el señor del oeste”. Ese mismo día, el gobernante maya Chak Tok Ichaak (Gran Huella de Jaguar) y los miembros masculinos de su linaje “entraron al agua”, concepto poético utilizado entre los mayas para decir que tuvo una muerte súbita. No es díficil imaginar que el responsable de dichas muertes fue el líder de la expedición, Rana Humeante. Después de haber conquistado Tikal, las huestes teotihuacanas  se dirigieron a la ciudad de Uaxactun.

Seguramente el gobernante de esta ciudad escuchó de la presencia de una importante fuerza de guerreros procedente del oeste y también del fatídico destino de su antiguo enemigo, el gobernante de Tikal. El resultado era esperado, los teotihuacanos aplastaron a los ejércitos mayas gracias al uso extensivo de lanzadardos entre sus hombres. Su poder de fuego, así como la disciplina y el nivel de profesionalismo de sus “líderes” rápidamente diezmó a sus enemigos. Esta batalla se concretó el 16 de enero de 378 d.C.

Después de este suceso, Rana Humeante extendió su control sobre otras ciudades de la región, dominando el norte y el este de la zona denominada actualmente como Petén guatemalteco. El siguiente año llegó a la región el joven hijo de Búho Lanzadardos llamado Yax Nuun Ayiin I (Nariz Curva o Uno Cocodrilo), quien se instaló en el trono bajo el control de un regente militar, nuevamente Rana Humeante. Sin duda que el hombre detrás del trono, quien mantuvo el orden y la expansión militar de la nueva dinastía fue el regente hasta la fecha de su muerte alrededor del 398 d.C.

Durante su reinado, el joven Nariz Curva se casó con una noble maya, muy posiblemente hermana o hija del fallecido Gran Huella de Jaguar, para de esta forma vincular la antigua casa reinante maya y la nueva conformada por los “hombres del oeste”.

Este importante movimiento político brindaba a la nueva dinastía legitimidad, y eventualmente reducir las probabilidades de alzamientos generalizados en la región o rebeliones contra los nuevos gobernantes. No hubo realmente un intento por parte de los mayas del Petén por rechazar y expulsar a sus nuevos gobernantes, por lo que Nariz Curva continuó reinando hasta el año de su muerte, 404 d.C.

Para esta fecha, en Teotihuacan, el reinado de Búho Lanzadardos continuaba hasta su muerte en el año 439 d.C. Si tomamos en cuenta que su ascensión como gobernante de Teotihuacan fue en el año 374 y se prolongó hasta el 404 d.C., podemos afirmar que su reinado fue igual de largo que el del faraón Ramses II del antiguo Egipto. La dinastía establecida por Rana Humeante tuvo continuidad después de la muerte del hijo de Búho Lanzadardos.

El “trono” de Tikal quedó en manos de su nieto, Sihyaj Chan Kawil II (Cielo Tormentoso), quien durante su reinado expandió el poder de Tikal hasta su muerte el 3 de febrero del 456 d.C. Tenía 48 años. Cabe mencionar que cuando los arqueólogos encontraron la tumba de Cielo Tormentoso se toparon con una gran cantidad de ofrendas compuestas de vasijas y piezas de obsidiana importadas desde el altiplano central, específicamente de manufactura teotihuacana.

También es relevante mencionar que a la osamenta de Cielo Tormentoso ubicada en la tumba 48 le faltaban sus manos y su cabeza. Este último, después de tres años de haber sido entronizado, realizó una ceremonia en Tikal el 24 de enero del 414 d.C. donde se develó un marcador con la forma de un estandarte de guerra con el fin de conmemorar la victoria  de sus ancestros sobre los antiguos gobernantes mayas de Uaxactún.

Recreación digital de la cara frontal de la estela 31 de Tikal. En ella se observa al gobernante Cielo Tormentoso. Noten el pequeño “medallón” donde se ve el perfil de un búho con un lanzadardos, Atlatl Cuauac. Trabajo del usuario Asinoscovich de Sketchfab.

 

Finalmente, en la cara frontal de la estela 31 de Tikal se puede observar a Cielo Tormentoso con los atavíos de un gobernante maya. En su pecho, se puede apreciar un pequeño “medallón” donde se observa en un glifo el rostro de un búho y un lanzadardos haciendo clara alusión a su abuelo teotihuacano.

Sin embargo este gobernante también realizó una estrategia de asimilación ya que en su tocado se menciona a Yax Ehb’ Xook, fundador  maya de la dinastía de Tikal. De este modo, la ruptura con la antigua dinastía de Tikal que se concretó con la muerte de Chak Tok Ich’aak I y la entronización de un príncipe teotihuacano queda mitigada por la integración de las dos tradiciones, teotihuacana y maya.

En las dos caras laterales se ven a dos individuos vestidos como guerreros del altiplano central. Portan lanzadardos, yelmos hechos de teselas y largas plumas a la usanza teotihuacana. Uno de ellos porta un escudo cuadrado donde se puede ver el Dios de las Tormentas, la deidad más importante de Teotihuacán, llamado posteriormente Tláloc por otros grupos mesoamericanos del postclásico.

La gran investigadora Tatiana Proskouriakoff afirma que se trata de Nariz Curva, el padre de Cielo Tormentoso. El historiador norteamericano Peter G. Tsouras afirma que también se trata de Yax Nuun Ayiin I, y afirma que no hay duda que se traten de guerreros provenientes de Teotihuacán. La cara posterior de la estela 31 de Tikal está recubierta de glifos mayas, en los cuales encontramos fechas, nombres de ciudades, de personas que dan forma a la gran epopeya que acabo de narrar, en la cual los “hombres del oeste” recorrieron más de 1000 kilómetros desde el centro del actual México hasta la zona del Petén guatemalteco para conquistar las ciudades de Tikal, Uaxactún, Kaminaljuyú y muchas otras en el siglo IV para establecer una nueva dinastía y enriquecer al mundo clásico maya con nuevos estilos artísticos, de nuevas dinastías,  e incluso novedosas formas de hacer la guerra.

Caras frontales y laterales de la estela 31 de Tikal. Claramente se puede ver la influencia teotihuacana en la vestimenta de los guerreros ubicados en los laterales.

 

Estela 5 de Uaxactún. Peter G. Tsouras y Tatiana Proskouriakoff afirman que se podría tratar de Rana Humeante.

 

Enrique Ortiz García

Divulgador cultural

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Página: www.elespejohumeante.mx

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