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A propósito de la de la condición de movimiento, más que de partido, de Morena, Jesús Silva-Herzog Márquez ha escrito un pasaje memorable en el memorable texto que acaba de publicar en la revista Nexos: “Sobre un volcán”.

Cito el pasaje in extenso como una invitación a leer el ensayo completo:

“El movimiento de López Obrador no tiene el propósito de ser un partido más. No busca ser simplemente el partido mayoritario. No es casualidad que se aluda al movimiento por encima del partido. En la amplitud de su convocatoria se percibe una clara intención hegemónica.

“Todo cabe en el arco de Morena y sus aliados. No hay requisito ideológico ni ético para inscribirse en la coalición. Se necesita tan sólo un acto de adhesión al caudillo.

“El movimiento de López Obrador trasciende al partido que fundó. Su abanico da muestra de su horizonte: no pretende ser un segmento organizado de la sociedad política sino su totalidad o, más propiamente, su síntesis. Izquierdas y derechas; ultraizquierdas y ultraderechas; empresarios y líderes sindicales; reformistas, revolucionarios, reaccionarios. Centro, norte y sur. López Obrador ha roto los techos tradicionales de la izquierda. Ha conectado con electores que jamás soñó ese flanco, tiene ascendiente en regiones que habían sido tradicionalmente conservadoras. La viscosidad de su discurso público le ha permitido ser la tradición y la ruptura, abanderar estatismo y democracia, ser el insulto y el perdón, la restauración y la catapulta…

“Aclaro: no niego el carácter de izquierda del movimiento lopezobradorista. Con todas sus contradicciones e indecencias, el acento distributivo de su programa no deja, a mi entender, espacio para la duda. El punto es que desde ahí, desde la izquierda, tiene la ambición de absorberlo prácticamente todo…

“Más que como expresión de una parte que aspira a la mayoría, se concibe como síntesis del todo. Esa es la intención: ser el vehículo político del país auténtico…

“Si la melancolía es parte fundamental de este proyecto, es precisamente por el anhelo de reconstituir un bloque nacionalista enfrentando adversarios sin legitimidad. Esa y no otra es la naturaleza de la controversia contemporánea: el partido de la lealtad histórica contra los renegados…” (Nexos, junio 2018) (https://bit.ly/2xHpQTF).