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En los años 80 del siglo pasado, Carlos Monsiváis acuñó el aforismo según el cual éramos la primera generación de norteamericanos nacidos en México.

Se refería a la presencia ubicua de Estados Unidos en los patrones de cultura y consumo de la creciente clase media mexicana.

Las elecciones presidenciales de mañana atestiguarán en nuestros medios y nuestras conversaciones la existencia de la primera generación de votantes estadunidenses nacidos en México.

Me refiero a la intensidad y la cercanía con que una amplia capa de nuestra sociedad, la más amplia que yo recuerde, ha acudido a observar y seguir las elecciones presidenciales de aquel país, como si fueran sus propias elecciones, por momentos, con más pasión y conocimiento que en las propias.

No recuerdo elecciones estadunidenses que hayan despertado entre nosotros tanta pasión, interés, angustia y tomas de partido como las de Hillary Clinton/Donald Trump.

Tampoco recuerdo otra en el que México haya sido un tema tan central del debate americano, ni en la que los votantes mexicanos radicados allá puedan hacer la diferencia en el resultado.

Creo que estas elecciones han globalizado la mirada mexicana como ningún otro acontecimiento reciente. Nos han hecho conscientes, a coscorrones si se quiere, de las extraordinarias consecuencias que pueden derivarse para México de las elecciones de su enorme vecino.

Nos han mostrado también el inquietante vacío que hay en la casilla relativa a nuestra estrategia de trato, acuerdo y desacuerdo con el vecino, lo que damos y recibimos de ellos, lo que queremos y esperamos y lo que estamos dispuestos a dar a cambio de lo que queremos.

Ha quedado claro que no tenemos una hoja de ruta de trato con nuestros vecinos. No sabemos bien lo que debemos hacer a ese respecto ni en nuestro suelo ni en el de ellos.

Las de mañana son las elecciones extranjeras más cercanas, preocupantes y formativas que recuerdo. La política estadunidense ha empezado a ser parte de la política mexicana.

Somos la primera generación de votantes gringos nacidos en México.

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