Minuto a Minuto

Internacional Presidente surcoreano visitará México por primera vez en 16 años
Tras acudir a la Asamblea General de la ONU, iniciará el jueves su agenda oficial en México para sostener una cumbre con Claudia Sheinbaum
Nacional Habrá 9 concentraciones en CDMX; Movimiento triqui establecerá plantón
Estas son las concentraciones del día que habrá en la CDMX, con posibles afectaciones viales
Internacional Hallan 2.9 toneladas de cocaína en Manta, Ecuador, durante toque de queda
Esta y otras medidas no evitaron que Ecuador cerrara 2025 con una cifra récord de 9 mil 283 homicidios, siendo el país más violento en LATAM
Nacional Se forma la tormenta tropical ‘Polo’; podría convertirse en huracán categoría 3
Para el jueves se prevé que alcance su punto más cercano al territorio mexicano, con lluvias de muy fuertes a intensas
Deportes Accidente en Grandes Ligas: pelotazo manda al hospital a Alex Bregman
Present{o una herida debajo del ojo, sangrado nasal e inflamación; fue llevado a un hospital para someterse a radiografías y una tomografía

El humor público será un actor estelar del año que empieza. Las quejas mayores de ese humor tienen que ver con los problemas mayores de México: la corrupción, la impunidad, la inseguridad y la ineficacia del gobierno.

Los retos del gobierno de México para el año que empieza son en el fondo los mismos que el año anterior, pero agravados en la sensibilidad ciudadana y, por tanto, con menos margen de error en cada uno.

La sociedad mexicana vive el fenómeno característico de la acumulación: en el cuerpo maltratado, cada nuevo golpe duele más que los anteriores, y los golpes recibidos siguen doliendo, aunque no se reciban nuevos.

Un año de elecciones en la democracia mexicana es garantía de corrupción y dinero ilegal corriendo a manos llenas por las clientelas de los partidos competidores. Los escándalos de corrupción electoral denunciados por los propios competidores o revelados por la prensa, serán más caros para el PRI y el gobierno que para los demás.

Escándalos como la prisión de Humberto Moreira en España acabarán pesando en el ánimo público más que golpes de eficacia como la recaptura de El Chapo, o indicios prometedores como la mejora del crecimiento económico y el empleo.

Los homicidios y la inseguridad han repuntado levemente, pero muestran un descenso considerable, en casi todos los indicadores desde el año 2012, respecto de su pico histórico en 2011. La percepción de los ciudadanos sobre esos temas, en cambio, tiende a aumentar. Nuevos casos de violencia impune, aún si son menos graves que los acumulados, tendrán consecuencias públicas mayores.

Lo mismo puede decirse de los litigios pendientes del gobierno y de la sociedad mexicana en materia de derechos humanos (Ayotzinapa, Tlatlaya, Tanhuato): se mantendrán ahí si no se resuelven y cualquier nuevo brote, incluso si es menor, multiplicará el bienvenido clamor de castigo y justicia.

Todo esto plantea al gobierno una especie de situación continua de emergencia política, y al país un horizonte de mal humor público efervescente, de intensidad y medios de expresión desconocidos en sus alcances persuasivos.

Nada muy distinto de lo que hemos visto en los últimos dos años, pero agravado para el 2016 por los agravios, reales e imaginarios, acumulados.

[email protected]