Para este señor, no valía la pena que las mujeres fuéramos consideradas en “sus libros de texto”
* El ahijado comunistoide de Beatriz Gutiérrez Müller sigue atrincherado en su despacho de la SEP
* Asegura que no está ahí ‘por el cargo’, pero se niega a renunciar a su beca de 164 mil pesos mensuales
* Increíble la indulgencia de Mario Delgado, quien no ha sabido poner en su lugar a un porro revoltoso
CRÍA CUERVOS.- Marx Arriaga Navarro fue uno de esos muchos tumores metastáticos que Andrés López Obrador deliberadamente le heredó a la Presidenta Claudia Sheinbaum. Y lo puso donde mas daño podía causar: En la Secretaría de Educación Pública (SEP). Llegó a esa dependencia en 2021 como director general de Materiales Educativos de la Subsecretaría de Educación Básica y a partir de ese momento fungió como el principal arquitecto de la demolición de la educación de millones de niños mexicanos, quienes tuvieron que zamparse ese mamotreto llamado “Nueva Escuela Mexicana”, que no es más que una directriz comunistoide encaminada a politizar, ideologizar y adiestrar a nuestras infancias y juventudes. Sin conocimientos didácticos y pedagógicos, pero sabiéndose fuertemente amadrinado por la exnoprimera dama Beatriz Gutiérrez Müller, de quien fue sinodal cuando ésta se tituló de la Universidad Autónoma Mettopolitana (UAM), Marx se encargó de dizqueresideseñar un total de 107 libros de texto gratuitos que acabaron convertidos en un coctel tóxico de tergiversaciones, errores (cronológicos, de sintaxis, de redacción de matemáticas básicas y un kilométrico etcétera), loas enfermizas al caudillo del obradorismo, misoginia, machismo y un grosero desprecio-menosprecio hacia los temas con perspectiva de género. Para este señor, no valía la pena que las mujeres fuéramos consideradas en “sus libros de texto”. Pero ésta no fue la única equivocación que cometió el paladín de los libros de texto gratuito: En diciembre del año pasado altos mandos de la SEP descubrieron que Arriaga Navarro había creado una estructura político-propagandista al interior del ministerio de educación con dos fines muy puntuales: El primero, iniciar con la demolición de la SEP para refundarla en apego a los ideales obradoristas y, el segundo, para propagar y expandir el evangelio educativo madurista que acabó con la educación de miles de niños y adolescentes en Venezuela. Para este segundo objetivo se allegó de los servicios del venezolano Sady Arturo Loaiza Escalona, a quien nombró director de Desarrollo e Innovación de Materiales Educativos de la SEP y quien al día de hoy sigue muy campante trabajando en la dependecia.
CIRCO MEDIÁTICO Y PENA AJENA.- Sobre esta coyuntura, vale la pena soslayar que lo menos relevante dentro de esta trama es la puesta en escena que Arriaga Navarro ha montado durante los últimos seis días al atrincherarse en su despacho (igualito que el nefasto José Antonio Romero Tellaeche, quien a finales del mes pasado se negó a dejar su hueso como director del Centro de Investigación y Docencia Exonómica, el CIDE) negándose a marcharse con decoro y dignidad. Pero él sabía que tenía las horas contadas y que su destino estaba sellado: Al primer minuto del lunes 16 de febrero quedaba oficialmente fuera. Así que durante viernes, sabado y domingo se dedicó a hacer tiempo con largas sesiones de zoom atendidas por su ejército de eunucos (a los cuaes bautizó como Comités de Defensa de la Nueva Escuela Mexicana), las cuales hicieron más llevaderas con tacos de barbacoa, aguardiente barato, sudor y jorongos del “camarada Obrador”. Así ha transcurrido el último estertor de este mamarracho quien fue destituido de su cargo ignorando que Claudia Sheinbaum es la Presidenta de México desde el 1° de octubre de 2024 y que su madrina, Beatriz Gutiérrez Müller, ya no pesa en absolutamente ninguna decisión de la vida pública del país. Ahora corresponderá a la pedagoga, poeta indígena y activista en derechos educativos y culturales Nadia López García limpiar todo el chiquero que dejó este remedo de comunista a su paso por la SEP. Un buen comienzo sería echar a la calle a todos sus achichincles.
PEOR QUE ELBA ESTHER.- Y queda pendiente si las autoridades tienen el valor de meterle mano al turbio asunto de los moches de Marx y Sady al interior de la Dirección General de Materiales Educativos de la SEP, pues hay suficientes pruebas que documentan y sustenta que este par de pillos extorsionaban con 38 mil pesos a los empleados que les pedían plazas. Hay fichas de depósitos bancarios y chats de whatsapp. Esta fue la historia de un Marx que soñaba ser como Carlos, pero acabó peor que Groucho.
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