Como si fuera Gregorio Samsa, una mañana el Partido Revolucionario Institucional se despertó convertido en lo que no era el día anterior. Sólo que a diferencia del personaje de Kafka que amaneció transformado en un monstruoso insecto, el PRI, luego de su vigésima tercera Asamblea, despertó transfigurado en lo que nunca ha sido. De ser un monstruoso y corrupto insecto se metamorfoseo, por conjuro de la retórica, en un partido de centro izquierda; social demócrata; feminista; ambientalista; enemigo de la discriminación; progresista; y aliado de todas las causas populares.

Rubén Moreira, coordinar de la bancada del Revolucionario Institucional en la Cámara de Diputados, sin rubor alguno, puntualizó que la institución política ya se alejó del modelo económico neoliberal que les “impusieron desde el poder”. Con esta última frase Moreira pone en evidencia que los miembros del PRI nunca han actuado por propia voluntad, ni por convicción, sino que siempre, por conveniencia, han ejecutado las órdenes impuestas desde las alturas. ¿Quién nos asegura que esta anunciada transformación, con olor a cosmético, no es sólo una orden de los jerarcas del partido con la intención de aparentar una renovación inexistente?

Rubén Moreira es aquel que en un acto democrático sin precedentes y después del interinato de 10 meses de Jorge Torres —quien posteriormente estuviera preso tres años en Texas por lavado de dinero— sucedió a su hermano Humberto en la gubernatura de Coahuila. Por cierto Humberto dejó de ser gobernador para convertirse en el presidente del Comité Ejecutivo Nacional del PRI, es decir para imponer desde el poder las teorías económicas del liberalismo del mercado de las que su partido, por conducto de su hermano, hoy reniega.

De todo lo dicho por el diputado coahuilense, una frase me parece fascinante : “Le dimos una patada al neoliberalismo”. (¿Cuándo?). Es tal la tendencia patológica a mentir del priismo que no dude usted que un día de estos nos den la noticia de que “le dieron una patada a la corrupción”.

Contradicción
Más tardó el PRI en ponerse su nuevo maquillaje, en divulgar su restaurada declaración de principios que en anunciar su disposición de seguir con la alianza Va por México que el próximo año competirá por las gubernaturas de Aguascalientes, Durango, Hidalgo y Tamaulipas. Dicha alianza es una contradicción para el “nuevo” PRI. ¿Cómo es posible que el partido que ahora es de centro izquierda, antineoliberal y progresista se alíe con el derechista, neoliberal y reaccionario, PAN. En cuanto al PRD, es tan precaria su condición política que sólo le queda hacer el papel de comparsa y testigo de esta unión antinatura como dijera el clásico.

Alito y Colosio
Tal vez molesto porque su nombre no aparece en ninguna encuesta de posibles candidatos presidenciales y la del joven Luis Donaldo Colosio Riojas, sí —apareció en tercer lugar en el sondeo más reciente del periódico Reforma— el presidente del PRI, Alejandro Moreno, Alito, demostró tenerle animadversión al joven alcalde de Monterrey del que dijo que figura en las encuesta por el nombre de su padre porque a él no lo conoce nadie. Además reclamó: “Su papá hizo todo en el PRI, el PRI le dio todas las oportunidades a su padre, no entiendo por qué no está en el PRI”. Yo si lo entiendo, Colosio Riojas no está en el PRI porque, según lo pregonó Carlos Salinas de Gortari, a Colosio lo asesinó la Nomenclatura priista.

Mensaje
Si alguno de ustedes tiene animales para darlos en adopción, estoy trabajando con una Fundación que los recibe. Avisen de ser posible antes de Navidad. En estos día estamos aceptando pollos, puercos, cabritos y pavos. Ah… me informa la coordinadora que, por esta vez, recibiremos peces, de esos grandes a los que llaman bacalaos.

Por razones de mantenimiento anímico esta columna regresará el próximo 4 de enero. Felicidades.