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El futuro gobierno ha invitado a su inauguración al dictador de Venezuela y al de Corea del Norte. La verdad me preocupa más el primero que el segundo y al nuevo gobierno debería preocuparle también.

Nadie va a pensar en México que López Obrador quiere establecer una dictadura a la Corea del Norte, pero hay muchos mexicanos que creen que López Obrador piensa seguir los pasos de Chávez. De las invitaciones a la toma de posesión que ha hecho el próximo gobierno no hay ninguna tan toxica, moral y políticamente, como la de Maduro.

Moralmente, porque el de Venezuela es uno de los gobiernos realmente inaceptables que hay en el planeta. Desde luego, el más desastroso para su gente, que huye por millones de un estado de privación económica y desestructuración social sin paralelo en la América Latina reciente.

Políticamente, porque Maduro es el tipo con el que una democracia latinoamericana, o de cualquier latitud, no quiere salir a la calle.

Hay una dimensión más que agrava la toxicidad de Maduro, es la dimensión simbólica. La presencia de Maduro refrenda el estereotipo negativo que con mayor eficacia ha caído sobre López Obrador, el estereotipo de que es un peligro para México porque quiere ser el Chávez de México: concentrar el poder, reelegirse y estatizar la economía como Chávez.

Las decisiones que refrendan estereotipos negativos son veneno puro para políticos y gobiernos. Los dos hechos que hundieron simbólicamente al gobierno de Peña, recuerda un peñista, fueron el escándalo de la casa blanca y la noche de Ayotzinapa.

Esos escándalos sellaron con fierro de herrar estereotipos negativos acumulados por los priistas a lo largo de la historia: que son corruptos y que son represores.

Es conocida la simpatía de gente de Morena por el régimen venezolano, ha sido expresada muchas veces. Le hacen un flaco favor al gobierno electo con esas declaraciones, como el gobierno electo se hará un flaco favor trayendo a Maduro.

¿Por qué? Porque refrendarán el estereotipo negativo mejor sembrado sobre López Obrador: que es un populista del linaje de Chávez.