Lo que sucede en eventos como la COP27, es que los jefes de Estado se miran cara a cara para limar asperezas o para llegar a acuerdos que los vuelven cercanos, y que los mantienen en la conversación internacional.

Actos a los que nuestro país ha dejado de asistir y por ende, hemos perdido ese espacio en la conversación y en la interacción con países de primer mundo que cuentan con una visión más completa en temas de medio ambiente.

Después de una etapa de tensiones entre París y Londres, el nuevo joven, inteligente y millonario primer ministro Rishi Sunak ha iniciado con el pie derecho y con la actitud condescendiente de acercarse a Emmanuel Macron para enlazar acciones en tema de migración.

El tema principal que tratarían era aumentar la cooperación entre ambos países para los cruces ilegales de migrantes en el Canal de la Mancha, sobre todo porque a principios de este año, más de 40mil personas cruzaron de manera ilegal en pequeñas embarcaciones, y lo más preocupante es que la cifra ha superado la del año pasado.

A Rishi Sunak apenas estamos conociéndolo, no hay duda que es un diplomático y muy bien educado personaje. Seguramente será difícil verlo en situaciones complicadas o incluso que él mismo se coloque en un escenario que le rompa su cortesía, pero a Emmanuel Macron lo hemos ido conociendo desde hace más de 5 años.

A Macron le conocemos su buena relación en la política internacional, como con Angela Merkel, incluso con Donald Trump o Alberto Fernández, de Argentina. Es decir, su cercanía con ellos, la manera de convivir ante las cámaras ante estos personajes lo mostraban amistoso.

El día de hoy el primer ministro Rishi Sunak, publicó una foto en su cuenta de twitter en donde aparece con el francés y políticamente correcto diciendo “Great to meet with Emmanuel Macron today at  COP27. Friends, partners, allies.”

Gran encuentro con Emmanuel Macron y tres emoticons que pareciera que sí tienen la disposición para ser amigos, pero la foto dice todo lo contrario.

Rishi sonríe, quizá como de manera ingenua, diría yo. Él está feliz, se siente satisfecho y emocionado, quizá en su primer encuentro internacional y en segunda, en encontrarse con jefes de estado.

Pero Macron ni lo toma de manera cercana, ni sonríe con la misma emoción que el joven Sunak. Macron lo toma incluso como una especie de novatez, de una camaradería impuesta ante las cámaras.

La política bilateral entre estos dos países no se ve que sea el principio de una amistosa relación. Este primer encuentro fue para la foto, pero así como ni Liz Trauss supo definir si Francia era amigo o no tan amigo de Inglaterra, la imagen nos deja en la misma posición.

Bien por Rishi que tiene la actitud, ya veremos conforme pase el tiempo si le alcanza la diplomacia que tanto luce.

Los nuevos “amigos“ - fg-mspkxwaq8p-l