Minuto a Minuto

Nacional AICM amplía cuenta con tres mil lugares de estacionamiento por el Mundial
AICM pone en operación un nuevo estacionamiento en la T2; la terminal aérea suma tres mil cajones de cara al Mundial de Futbol
Deportes Kimi Antonelli gana el Gran Premio de Canadá
Kimi Antonelli, de Mercedes, gana el Gran Premio de Canadá; Lewis Hamilton y Max Verstappen quedaron segundo y tercero, respectivamente
Nacional Congreso mexicano abrirá periodo extra para aplazar segunda elección judicial hasta 2028
El Congreso mexicano se alista para abrir esta semana un periodo extraordinario de sesiones en el se aplazará hasta 2028 la segunda elección judicial
Ciencia y Tecnología Reinventan el cine en casa con IA y proyección espacial 3D
Anker presentó SpaceFlow, un nuevo dispositivo desarrollado junto a Google que, combinado con los proyectores Nebula X1 y Nebula X1 Pro, permite transformar cualquier espacio en una experiencia inmersiva con proyección 3D e inteligencia artificial
Internacional Tres elecciones presidenciales sudamericanas en los próximos 5 meses
Las elecciones en Perú, Colombia y Brasil pueden acelerar una nueva reconfiguración del mapa político-electoral regional

Vuelvo a mi columna de ayer: ¿Cuánta opresión puede aguantar Cuba? ¿Cuánta opresión puede aguantar cualquier pueblo, antes de rebelarse o de que los opresores se dividan y destruyan entre sí?

El dicho dice que no hay mal que dure cien años, ni pueblo que lo resista. La historia reciente de Cuba desmiente más de la mitad del dicho. Ha aguantado su expansivo mal sesenta y siete años.

Entre la instalación de la tiranía y su longevidad monstruosa, quedaron atrapadas generaciones enteras, abuelos, padres, hijos, nietos, bisnietos.

Las tiranías tienen a veces un origen popular, como la tuvo en Cuba, y antes en Italia y Alemania.

Por haber nacido así, tienen un plazo de comunión con sus sociedades, antes de que aparezcan las malas nuevas, repetidas y concurrentes, de la opresión y el desengaño.

Pasada la ilusión, empiezan las realidades; pasada la comunión, empieza la tiranía. El gobierno tiránico instala en la vida diaria un virus invencible y gradual que se llama deterioro.

Todo se deteriora poco a poco y es tolerable en pequeñas dosis pero, pasada cierta raya de tolerancia de la sociedad, lo normal en la tiranía es el deterioro crónico.

Creo que Cuba pasó hace mucho tiempo la raya de tolerancia al deterioro crónico que produce su dictadura.

A propósito de lo que pasa en la isla, recuerdo o invento este verso de un poeta inglés, irlandés quizá: El deterioro ejerce su dominio.

Recuerdo haber leído en Vargas Llosa que el deterioro no conoce límites, siempre puede empeorar. Pero Cuba no morirá.

El deterioro puede seguir ejerciendo su dominio en Cuba, pero no acabará con Cuba. Mientras hablábamos de esto, el poeta Luis Miguel Aguilar recordó una línea propicia de Dylan Thomas: And death shall have no dominion (“Y la muerte no impondrá su reino”, en traducción de Marco Antonio Montes de Oca).

La historia de otros pueblos destruidos por sus gobiernos nos dice que Cuba renacerá de sus cenizas, y el azar inesperado podrá jugar en ello un papel más decisivo que la rebelión o la protesta.

Cuba impondrá su libertad en la historia. La historia la absolverá.