Minuto a Minuto

Internacional El Gobierno de Trump pide a la fiscalía dar inmunidad judicial a Delcy Rodríguez en EE.UU.
Se solicitó inmunidad para Rodríguez en EE.UU., porque enfrenta una demanda por presuntos secuestros, torturas y actos terroristas
Internacional Asciende a 5 mil 346 la cifra de muertos por el doble terremoto en Venezuela
Venezuela reportó 68 muertos más desde el último informe; los heridos se mantienen en 16 mil 740 y las personas sin hogar en 17 mil 907
Internacional Trump busca impulsar a Infantino para liderar la ONU, según el New York Post
La propuesta de Infantino se da rumbo a la sucesión de António Guterres, prevista para finales de diciembre
Entretenimiento Robbie Williams aclara que la sustancia blanca de su video viral era una menta
Robbie Williams aclaró con humor que el objeto era una menta, tras las especulaciones de que se trataba de cocaína
Nacional Aeropuerto de Ciudad de México ha incautado 156 toneladas de mercancía ilegal en un año
Entre la mercancía ilegal asegurada se decomisaron más de 400 kilos de drogas y sustancias químicas prohibidas ocultas en más de 200 equipajes

El acento original que ha encontrado Jorge Castañeda para intentar una visión abarcadora, a la vez cercana y lejana, de Estados Unidos es, precisamente, mirar hacia todo Estados Unidos.

Históricamente, aceleradamente en el último siglo, Estados Unidos no es solo el país de lo que nosotros llamamos gringos y ellos llaman blancos o wasps (white anglo saxon protestants), sino el país de una diversidad racial constitutiva, la cual no ha hecho sino crecer en el tiempo y en el espacio.

En cuanto se toma esta perspectiva, Estados Unidos aparece como una sociedad, una “civilización” dice Castañeda, distinta del estereotipo de un país blanco, de clase media, parejamente exitoso y homogéneo, capaz de cumplir el sueño de cada quien en la gran corriente del sueño americano.

Lo que Castañeda ha hecho es añadir a su mirada la diversidad racial, cultural, religiosa, regional estadunidense y examinarla como parte del todo americano, en continua contradicción respecto de sus propios sueños divergentes, en un entorno institucional de reglas parejas, que no siempre se cumplen, pero siempre se pueden exigir.

Es la diversidad racial y cultural que no está presente en la palabra gringo. Tampoco en la mayor parte de los grandes libros escritos por extranjeros sobre aquel país. Pero esa diversidad es también carne y hueso de la identidad estadunidense: el espacio histórico de sus opresiones, pero también de su enorme riqueza, de su incesante combustión creativa.

Castañeda ve como parte consustancial de la sociedad estadunidense a la sociedad estadunidense no blanca, empezando por la población afro, cuya historia es la mayor herida abierta en el corazón de esa nación, terminando con las otras minorías, nativas, hispanas, asiáticas, neoafricanas y neoeuropeas, que suben por las paredes interiores de aquel inmenso país, el más provinciano y el más cosmopolita de la tierra.

Es decir, que los gringos son muchos más que los gringos. Sobra, pero no sobra decir que Estados Unidos: desde la intimidad y a la distancia (Debate, 2020), no es un libro de ensayos reunidos, una colección de artículos o una crónica impresionista sobre la realidad estadunidense. Es un libro unitario, pensado y resuelto como libro, de alto refinamiento analítico y abrumadora reserva de información y lecturas.