Los migrantes, ese grupo de personas que se salen de sus países para buscar una mejor vida, una salvación y una nueva oportunidad en otro territorio, que supone le abrirá la puertas como una medida humanitaria, pero que conforme caminan y cruzan fronteras comienzan a darse cuenta que no será nada fácil.

Desde hace tres años hemos sido testigos de caravanas de hombres, mujeres, niños y hasta mascotas, caminar sin descanso, cruzando puentes, ríos, durmiendo a la intemperie y probando la suerte kilómetro a kilómetro hasta llegar a Estados Unidos.

Hoy toca ver a grupos de venezolanos que salieron de su país con el objetivo final de pisar tierra norteamericana, pero muchos se han quedado en el intento. La política migratoria del país azul y rojo ha sido clara y nuestro país vuelve a quedar como el anfitrión obligado para los migrantes que son rechazados, atacados y repudiados.

Lo que hoy se vivió en la frontera de Ciudad Juárez, son escenas rudas, anticlimáticas y violentas.

Agentes de la patrulla fronteriza del estado de Texas, intervinieron durante una manifestación de migrantes a orillas del Río Bravo, disparándoles balas de goma con la intención de disolver la concentración.

Las banderas de Venezuela y Honduras se hondeaban mientras cruzaban “al otro lado”, pero la emoción duró poco porque el grupo debió regresar a territorio mexicano al ver a más de una docena de agentes de la policía fronteriza estadounidense.

La foto representa la agresión de agentes que tienen como orden repudiar y agredir de cualquier manera a quien intente pisar su territorio de manera ilegal.

Los dos agentes apuntando, el de la izquierda con el ceño fruncido y mayor concentración. El rostro de poderío y determinación de dar en el blanco para herir y alejar a los “intrusos”, que en realidad son seres humanos, igual que él.

El segundo agente apunta, pero sin la firmeza de su compañero, menos convicción pero sí haciendo lo que tiene que hacer.

Al fondo, quien graba la escena, y deja como prueba las agresiones por parte de los agentes fronterizos hacia los migrantes presentes.

¿En dónde les arrebatan el sentido de humanidad a los agentes fronterizos? Conforme pasa el tiempo, los hombres y mujeres que forman parte de la patrulla fronteriza de Estados Unidos seguimos constatando que con ese uniforme verde se radicalizan y empoderan el odio y el desprecio por cualquier que no sea norteamericano.

Lo que hoy se vivió en la frontera de Ciudad Juárez, fue otro abuso a los derechos humanos, otro ataque de superioridad. Los migrantes ni siquiera los intentan atacar, no los ponen en peligro, sin embargo, más de veinte agentes aparecen para salvaguardar lo que creen que es su tierra.

Hay video, hay fotos. Los derechos humanos de los migrantes, de cualquier nacionalidad que se acercan a la frontera, se sumergen en el Río Bravo y nunca más los vuelven a ver.

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Foto: EFE/Luis Torres