Y para muestra, una bonetería.
Florestán.

La desesperación de Morena es solo equiparable a su ineficacia para reunir los dos millones 754 mil 227 firmas válidas de ciudadanos inscritos en la Lista Nominal, tres por ciento del total que necesita el INE para convocar a la consulta de revocación de mandato que el presidente López Obrador veía fácil, pero no ha sido así.

Hasta el pasado día 7, el INE tenía 808 mil 988 firmas, 29.33 por ciento de lo establecido. A Morena le faltan un millón 945 239, por lo que tendrá que sumar 114 mil diarias, de aquí al día 25.

Además, ese tres por ciento se tiene que conseguir de los listados de al menos 17 entidades, de las que hasta solo lo han logrado en dos, Ciudad de México y Tabasco. Pero hay otros estados, y morenistas, muy lejos: Colima 1.1 por ciento; Nayarit 1.5 y Baja California 2.5 por ciento.

De las 808 mil 988 firmas que ha recibido el INE, más del diez por ciento, 96 mil 661, arrojan lo que llaman inconsistencias. Ejemplo: hay 35 mil duplicadas.

El punto es que a ese ritmo, Morena no va a lograr reunir las firmas para convocar a la consulta de revocación, que sigue promoviendo como ratificación, y el presidente no podría cumplir ese compromiso central.

En esa frustración, Morena instaló ayer mesas en la Basílica de Guadalupe para recoger firmas de los peregrinos, pero fueron arrojados del templo por personal de la delegación.

Y aquí hay que leer el mensaje: ni sus seguidores la quieren. Para ellos debe terminar el mandato constitucional para el que fue elegido en julio de 2018 y protestó cumplir el uno de diciembre: el 30 de septiembre de 2024.

Nada más, pero nada menos.

RETALES

1. PUESTO.- Ricardo Monreal me reiteró ayer que va a convencer a López Obrador de que es el mejor garante de la consolidación de su 4-T y, por tanto, el candidato de Morena a la presidencia de la República. Me dijo que no hay nada definido, refiriéndose a la debilidad presidencial por Claudia Sheinbaum, y me aseguró que estará en la boleta presidencial sí o sí, con Morena o con Morena. Hace cuatro meses que no se reúne con él. Ya le contaré más;

2. RELEVO.- El presidente tiene que resolver ya si propone a Julio Santaella para un segundo período al frente del INEGI o si coloca a uno de los suyos, como acostumbra. Santaella ha realizado una labor extraordinario, ha convertido a la institución en un referente indispensable, pero a él no le gustan sus datos, sobre todo cuando documentan la realidad que en Palacio se niegan a aceptar. La propuesta es directa al Senado; y

3. AMBICIONES.- Tras que el Tribunal Electoral confirmara la muerte legal de las tres franquicias que perdieron el registro por no reunir el tres por ciento en las elecciones de junio, ahora se van a reunir en una sola a la que sumarán sus debilidades, miserias y ambiciones.

Nos vemos el martes, pero en privado.