VapoRub ¡ah, qué buena medicina! ¿O cómo era, doctor Alcocer?
Florestán

Primer acto: El viernes, el presidente López Obrador sale y dice: La verdad es que estoy muy bien, no tengo síntomas (de covid). Cuando uno tiene síntomas es cuando hay que hacerse la prueba. Yo no me la voy a hacer.

Segundo acto. Ayer por la mañana sale y declara: Sí, amanecí ronco. Me voy a hacer la prueba más tarde, pero yo creo que es gripa.

Tercer acto. Ayer, pero por la tarde, sale y anuncia el positivo de su prueba: Informo a ustedes que estoy contagiado de covid-19. Permaneceré en aislamiento y solo realizaré trabajo de oficina y me comunicaré con ustedes de manera virtual hasta salir adelante.

—¿Cómo se llamó la obra…? Y es que se acabaron los cuentos sobre la inmunidad de los seres moralmente superiores, también aquello de que no mentir y no robar eran la mejor vacuna, la utilidad sanitaria de sus detentes y todas las ocurrencias para minimizar esta pandemia en el discurso oficial.

Solo dislates para ocultar la gravedad de esta crisis que ha dejado, de acuerdo con datos de Salud al pasado 20 de noviembre, 646 mil muertes.

Hoy los contagios se han disparado y persiste la escasez de pruebas. México es uno de los países que menos las aplica, por lo que arroja el más alto índice de letalidad (relación casos-muertes), 7.5 por ciento, cuando el promedio internacional es de 2 por ciento.

En fin, que López Obrador salió positivo, y deseo que se recupere bien y pronto, convencido, como estoy, de que esto no le dejará ninguna enseñanza sobre el riesgo fatal de la pandemia, cuya curva seguirá aplanando en el discurso, como decretó el 27 de abril de 2020 y no era verdad.

RETALES
1. VUELCO. El Presidente, que por la mañana no sabía ni fecha ni hora del inicio de la quinta presidencia del sátrapa nicaragüense Daniel Ortega, echó para atrás la decisión de la SRE de no mandar representante y nombró en ese momento al encargado de la embajada de México en Managua, porque no hacerlo, dijo, sería una imprudencia. Y anunció que este año hará una gira por Centroamérica. ¿En su prudencia exterior, se tomará la foto con el dictador?

2. REVIRE. Ricardo Monreal ha dicho una y otra vez que el radicalismo puede dividir a Morena y ayer le reviró López Obrador. Dijo que en su movimiento no hay medias tintas y que sí, que es radical. Y es que todos los regímenes populistas lo son. Y también hacen, como aquí todas las mañanas, del conflicto permanente una herramienta de gobierno y de poder; y

3. ROSTROS. En su afán de parecer demócrata, Alejandro Moreno publicó una foto al lado del gobernador de Hidalgo, Omar Fayad, donde el rostro de éste dice todo: la imposición. Moreno destacó la unidad, pero Fayad no asistió a la proclamación de Carolina Viggiano como candidata de PRI-PAN-PRD al gobierno de ese estado. Fayad operará a favor de Morena.

Nos vemos mañana, pero en privado