No, en eso yo no puedo hacer nada, él sí.
Florestán.

  En forma inesperada, el presidente López Orador pausó ayer las relaciones con el gobierno, y la monarquía, de España y dijo que en el próximo gobierno, se podrían restaurar.

            Esto provocó una inmediata reacción. El canciller español, José Manuel Albares, dijo que las relaciones van más allá de declaraciones verbales súbitas y que defenderá los intereses españoles en cualquier circunstancia y ante cualquier país.

            Esta es, sin duda, la más grave crisis de un gobierno de México con uno de España desde que en septiembre de 1975, el presidente Luis Echeverría rompió las no relaciones, con el régimen de Franco tras el fusilamiento de dos militantes de la ETA y tres del FARP, y suspendió los vuelos a Madrid, canceló telégrafo y teléfono, y expulsó al equipo de la agencia EFE. El dictador moriría dos meses después, la madrugada del 20 de noviembre y José López Portillo restablecería relaciones con la democracia de Adolfo Suárez y Juan Carlos, el 20 de marzo de 1977.

Hoy, el punto es que esta pausa ha creado el problema más delicado, e innecesario, con el gobierno de España y que irá a peor a menos que hoy el presidente le baje.

            Por lo demás, la lectura que se le da es el viejo recurso del librito de presidentes que dice que cuando tengas un grave problema interno, crea otro externo.

            Y así lo hizo para cambiar la conversación que no controla.

            Lo que no veo es cómo la pausa con España, apague las luces de lo que quiere distraer: violencia, inseguridad, pandemia, muertos, crecimiento, reforma eléctrica, Ken, Houston.

            Hoy veremos las primeras señales, le baja o le sube.

RETALES

  1. SURPRISE.- La primera reacción a la pausa con España fue de Ricardo Monreal, quien expresó que había sido una sorpresa. Luego me dijo que el proceso para aprobar a Quirino Ordaz como embajador en Madrid está en comisiones, pero no se ha dictaminado, por lo que cabe la posibilidad jurídica de que el presidente lo retire, como hizo con Arturo Herrera para gobernador del Banco de México. De hacerlo, la pausa sería ruptura:
  2. MENSAJE.- Cuando los reporteros preguntaron a Marcelo Ebrard, que salía de Palacio Nacional del encuentro presidencial con John Kerry, sobre la pausa presidencial, sólo miró al cielo y los dejó a toda prisa, sin decir nada. Y Pregunto: ¿Sabía de esa pausa? Su reacción indica que no. Y el silencio de la cancillería lo confirma; y
  3. DATOS.- Pues Tatiana Clouthier contradijo la predicción optimista del presidente de que la economía crecerá este año cinco por ciento, y apuntó una previsión del 2.6 por ciento, que de darse, llevará hasta 2023 llegar a niveles de 2019 y a 2024 a los de 2018. López Obrador insiste en que el crecimiento será del cinco por ciento en sus tres últimos años de gobierno para cerrar su sexenio en un dos por ciento. Un sueño.

Nos vemos mañana, pero en privado.