Minuto a Minuto

Nacional Congreso abre periodo extraordinario para discutir reformas electorales y judiciales
El Congreso abrió el periodo extraordinario para discutir sobre el aplazamiento de la elección judicial y la nulidad de elecciones por intervención extranjera
Economía y Finanzas Carlos Slim asegura que EE.UU. tiene una “gran necesidad” de los trabajadores mexicanos
"Lo que tiene EE.UU. es una industria muy limitada, débil, porque ya no es competitiva", indicó Carlos Slim
Deportes Médico dice que Maradona debió ser sedado y sujetado durante su última internación
El médico explicó que Diego Armando Maradona debía ser sedado para evitar que se quitara las vías venosas o se levantara de la cama
Entretenimiento Bad Bunny se une al elenco de ‘Toy Story 5’ en el personaje de Pizza con Gafas de Sol
Bad Bunny interpretará la voz de Pizza con Gafas de Sol, un juguete olvidado, en la próxima entrega de Toy Story 5
Internacional Trump recibe a Flávio Bolsonaro en la Casa Blanca para respaldar su candidatura
Flávio Bolsonaro publicó una fotografía en la que se le ve de pie junto a Trump, sentado en el escritorio del Despacho Oval

La mayoría prefiere la demagogia a la tortilla. El presidente lo sabe: 65.5 por ciento de los mexicanos lo apoya, aunque con él pasaron a ser pobres cuatro millones y 6.3 millones bajaron de ser clase media. Por eso quiere hacerlos feliz siendo Premio Nobel de la Paz.

Quienes no están en ese 65.5 de aprobación ríen con la idea de que el mandatario pretenda el galardón. La mala noticia es que él no gobierna ni habla para ellos. Y vienen montones de recursos públicos para la búsqueda de ese premio. Además, mucha matraca.

El canciller Ebrard la comenzó ayer, diciendo sin probarlo, que más de 100 países se desviven por “firmar, formar parte o aportar” al Plan Mundial de Fraternidad y Bienestar que propuso su jefe en la ONU, al cual nuestros impuestos le meterán 60 millones de pesos.

Ajá, que se burlen del pañuelo blanco, las chanclas de las madrecitas, abrazos y no balazos, amor y paz, que los niños no jueguen Nintendo y la gente coma sano, las pláticas de Maduro y la oposición: es un plan de Estado para armar la candidatura al Nobel.

Y que será pagado con nuestros impuestos, más los recortes de cinco mil millones al INE y tres mil millones al Poder Judicial, eliminación de 30 instancias públicas, 109 fideicomisos del Estado y sin pagar publicidad por la fanfarria de casi todos los medios.

Además, sosteniendo de manera artificial el precio de la gasolina. Para evitar la palabra “gasolinazo” gastan 47 mil 740 millones de pesos, que es más que el presupuesto anual para construir la Refinería en Dos Bocas. O sea, visten un santo para desvestir a otro.

Y la reducción de tres mil millones de pesos al IMSS para la compra de medicinas el año próximo, aunque se ha registrado 21 reuniones entre el gobierno y familiares de niños con cáncer para poner fin a la escasez de medicamentos y quimioterapias.

Sin embargo, por encima de todo eso va a estar la bufalada que arrancó en la Cámara de Diputados una empresaria cuya adolescencia emocional le provocó, en plena tercera edad, meterse a la política y a anunciar el inicio de la campaña para el Nobel.

¿Qué no tiene futuro? Pues serán carretadas de recursos y esfuerzos nacionales para cabildear en el mundo y ante el Comité del Nobel en Oslo, Noruega. Oh, y el 65.5 de la gente estará fascinada con el revuelo.

Hasta Washington lo impulsaría, a cambio de que el presidente le siga persiguiendo migrantes, elimine trabas a la operación de la DEA aquí y congele la reforma eléctrica. Negocio redondo para un gobierno que vive de la propaganda.

¡El Premio Nobel!

Imagínense.