Y las fuentes que afirman que el retiro de la visa fue el 24 de mayo, agregan que Andy está vinculado al trafico de influencias y contrabando de combustible
agosto 17, 2026
La presión política bajo la cual vive la familia López, aflojó la lengua del hermano y del hijo de López Obrador: “A quien quiere EU es al López el grande, no al chico”, dijo Pepín, el ganadero millonario. “Viene una embestida inminente de EU”, dijo el viajero que pagó 49 mil por una cena en Japón.
Por eso Morena convirtió en tema de soberanía de México, el retiro de la visa estadounidense a un don nadie en la política nacional como Andy López Obrador, el segundo hijo del expresidente: apenas ahora es que busca una diputación. Fuera de eso, no ha hecho nada.
Morena hasta convocó a 202 asambleas informativas en los 32 estados, el fin de semana, para defender a Andy. Y Sheinbaum consideró el retiro de la visa como asunto de injerencia de EU en México. Parece demasiado borlote por un cero a la izquierda.
Aunque el segundo hijo de López Obrador no reúne mérito alguno, el retiro de su visa estadounidense es un golpe al corazón del gobierno mexicano, pues el propio Andy se considera a sí mismo el cachorro de México: el obradorismo lo ve igual. En ese nivel está el caudillismo en el país.
Ahí radica la razón del borlote: el gobierno cree que el retiro de la visa es un apretón del cerco contra López Obrador, como advirtió Pepín, el hermano del expresidente, que es secretario de Gobierno en Tabasco: “Lo de la visa es un asunto político, EU quiere a AMLO”.
Sí, algo grande quizá se acerca al expresidente, porque fuentes del Departamento de Estado afirman que el retiro de la visa se registró el 24 de mayo pasado. Sin embargo, Andy lo hizo parecer el jueves como si hubiese sucedido ese día ¿Por qué tardó cuatro meses en admitirlo? El sí lo sabe.
El propio Departamento de Estado aclaró que retira visas por delitos contra la seguridad nacional de EU. Y las fuentes que afirman que el retiro de la visa fue el 24 de mayo, agregan que Andy está vinculado al trafico de influencias y contrabando de combustible.
Se entiende que el retiro de la visa haya marcado la agenda de la presidenta desde el viernes, al punto de tomar el nombre del hijo de López Obrador como palanca para “reconocer la historia de México, la lucha del pueblo en saber que una visa no define a una persona”.
Ajá, el desvisado Andy le cargó la chamba a Sheinbaum, quien ahora debe protegerlo, al igual que a Rubén Rocha, gobernador con licencia de Sinaloa, pedido en extradición por EU para juzgarlo por narcotráfico y, posiblemente, por el asesinato del político Héctor Melesio Cuén.
Se sienten pasos de animal grande.
