Minuto a Minuto

Nacional Mundial 2026: ¿Quiénes tendrán suspensión de clases y ‘home office’ el miércoles 17 de junio en CDMX?
El Gobierno federal ordenó implementar 'home office' y suspensión de clases en la CDMX por el Mundial 2026 este miércoles 17 de junio
Deportes Lionel Messi, primer futbolista de la historia en jugar seis Copas del Mundo
El argentino Lionel Messi, considerado uno de los mejores futbolistas de la historia, llegó ante Argelia a seis Mundiales disputados
Internacional Vance narra un “incómodo” encuentro en el Vaticano en un nuevo libro sobre su fe
JD Vance admitió que su encuentro en el Vaticano fue incómodo por diferencias sobre las guerras en Ucrania y Gaza, así como en temas migratorios
Deportes Acompañante terapéutico de Maradona denuncia que su entorno lo manipulaba
Carlos Cottaro acusó que a Diego Maradona le controlaban los teléfonos y que incluso decidían si sus hijas podían verlo
Deportes Grupo I Mundial 2026: De la mano de Haaland, Noruega golea a Irak
El atacante Erling Haaland guió a Noruega a conseguir sus primeros tres puntos en el Mundial 2026 este 16 de junio ante Irak

Un sainete de nivel bananero: el mismísimo presidente se injerta en policía, juez, patrullero o MP y le dice a su adversario quiero meterte preso, no huyas. Un sainete, pero no de risa: de espanto. Porque lo mismo hacen Maduro, Evo Morales, Ortega, Díaz-Canel…

El sábado, Ricardo Anaya, el panista ex competidor en las elecciones de 2018 contra el actual presidente, anunció que se va de México, porque éste lo quiere meter a la cárcel y no pueda ser sea otra vez candidato en 2024, y le molestan mucho sus críticas.

Ayer, el mandatario se convirtió en Fiscalía y Poder Judicial a la vez, y le respondió a Anaya que si es inocente, que no se ampare ni huya; que se defienda con pruebas y con la fuerza de la verdad. Que podrá ser un político preso, pero o un preso político.

La aceptación pública del presidente de que quiere encarcelar a un adversario es similar a lo que hizo Evo Morales (desde el Maximato que ejerce en Bolivia) con quien lo sustituyó de manera interina en la presidencia: encarceló a Jeanine Áñez, sólo porque la odia.

Y Daniel Ortega hasta con compañeros de ruta política de toda la vida que hoy se le oponen: Dora María Téllez, quien fue una de sus comisarias; y Hugo Torres, que fue quien liberó a Ortega de la cárcel de otro dictador, Somoza, el 27 de diciembre de 1974.

Desde junio, el sátrapa de Nicaragua encarceló a ocho candidatos a la presidencia o la vicepresidencia, así como a 32 dirigentes opositores más, por “atentar contra la sociedad nicaragüense y los derechos del pueblo”.

O sea, los de Ortega también son como los reos del presidente de México: políticos presos, no presos políticos. Igual que Nicolás Maduro en Venezuela: hoy tiene en prisión a 266 opositores, según cifras de la ONG Foro Penal.

Así que no puede ser visto en México el caso de Ricardo Anaya con la relativización que se empieza a ver todo, gracias al contagio que provoca en los medios, el debate público, las redes y toda la sociedad el malbaratamiento que hace el presidente de su cargo.

Porque a Anaya le pueden seguir otros, como hicieron con sus enemigos Evo Morales, Ortega o Maduro, los tres, por cierto, fuertes aliados ideológicos del mandatario mexicano, y los tres, con estilo de gobernar parecidos al estilo del mexicano.

Por ejemplo, no se puede olvidar que, por comportarse como buena ciudadana y acudir a una cita judicial, Rosario Robles fue dejada presa después de que el MP le falsificó una licencia de manejo. Y ahí presa: sólo porque la odian.

Pero no son presos políticos. Son políticos presos.

Guardemos esa.