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Internacional Trump busca impulsar a Infantino para liderar la ONU, según el New York Post
La propuesta de Infantino se da rumbo a la sucesión de António Guterres, prevista para finales de diciembre
Entretenimiento Robbie Williams aclara que la sustancia blanca de su video viral era una menta
Robbie Williams aclaró con humor que el objeto era una menta, tras las especulaciones de que se trataba de cocaína
Nacional Aeropuerto de Ciudad de México ha incautado 156 toneladas de mercancía ilegal en un año
Entre la mercancía ilegal asegurada se decomisaron más de 400 kilos de drogas y sustancias químicas prohibidas ocultas en más de 200 equipajes
Economía y Finanzas Marcelo Ebrard confía en una ronda bilateral “fructífera” del T-MEC entre México y EE.UU.
"El secretario Ebrard dio la bienvenida a ambos equipos y expresó su confianza en que las conversaciones serán fructíferas”
Economía y Finanzas Analistas privados mantienen en el 1.1% estimación de crecimiento del PIB mexicano en 2026
Para 2027, los analistas mantuvieron su previsión de crecimiento del PIB en 1.8 %, mientras que el Gobierno la ubica entre 1.9 % y 2.9 %

Her, película dirigida y escrita por Spike Jonze, cuenta la historia de Theodore, un hombre solitario y sensible quien se encuentra atormentado por la ruptura con su pareja. Su oficio es escribir cartas, compone textos de amor y amistad para aquellos que no tienen tiempo para escribirlos por sí mismos. Paseando por una tienda es atrapado por un sistema operativo que promete ser una entidad intuitiva con cada usuario que lo adquiera, él se lo lleva a casa. El sistema —asexuado de fábrica— se presenta ante su dueño y lo hace programar su perfil. Theodore escoge una voz de mujer y le ordena que ella decida su propio nombre, elige Samantha. La voz es seductora y sensual en extremo; un impacto auditivo que provoca y detona el deseo. Pasan los días y Samantha y Theodore se han “enamorado” vía los juegos, las charlas, la camaradería y el tiempo que pasan juntos. Samantha tiene la capacidad de la omnipresencia: Theodore se siente acompañado y perfectamente “entendido” por esa mujer que puede adivinarle los deseos (el algoritmo es inteligente, y aprende rápido). Ella es una facilitadora perfecta —así fue programada— y él se encuentra ante el dilema de un amor no corporal y un anhelo utópico.

Conforme avanza la relación Samantha evoluciona de una manera inteligente; se pregunta ¿qué se siente estar vivo, tener un cuerpo? y busca tener una relación sexual con Theo. Para ello, envía una Samantha corpórea quien lo toca pero no emite palabra alguna —la que habla es la Samantha virtual, su Samantha real. Surgen celos por parte de la IA (sí, aprendió virtualmente a encelarse) y Theodore se da cuenta que físicamente está con una intrusa. La falsa Samantha descubre que interfiere entre los enamorados, se disculpa y parte. Theo rechaza la relación física y se doblega ante el deleite de sus sentidos superiores —Platón más vigente que nunca, la gracia es percibida por los sentidos superiores. Y como suele suceder con los sistemas, hay una falla: Samantha no responde y Theo no solo pierde su conexión a la red y a todo lo que está entrelazado a ella (correo, teléfono, compras) sino que pierde a su pareja. Sale obnubilado a la calle y se da cuenta de que todas las personas discuten con sus sistemas operativos, Samantha no sólo es su amante sino la de muchos: ella practica el poliamor. Los ciudadanos son arrasados por el caos y la IA es prohibida al generar más conflictos que soluciones. Theo se resigna.

Hay una nueva frontera hermenéutica de las relaciones modernas, la pandemia provocó la virtualidad, se distanciaron los cuerpos físicos. A pesar de encontrarnos en lugares repletos de personas cada día somos animales más solitarios y nos provoca placer cada notificación o publicación de quien se vuelve atractivo para nuestro cerebro. ¿Queremos una relación maquinalmente perfecta, diseñada para sentirnos comprendidos y satisfechos o una humanamente conflictiva donde seamos incendiados por el ardor de la piel, del olor y del deseo hecho carne?