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Hacer deporte es una decisión tan propia e individual que conlleva proponernos retos diariamente con la fija mentalidad de cumplirlos.

El deportista siempre piensa en el sí, por eso se esfuerza, se levanta temprano, se apega a una dieta y a una vida que en la mayoría de las veces lo deja fuera de las fiestas, comidas familiares, reuniones con amigos y muchos otros momentos.

La concentración está en el sí, insisto. En el deporte individual o colectivo, la preparación, el entrenamiento y la dedicación son elementos clave para cumplir con los retos personales y colectivos.

Desde pequeña me inculcaron el deporte, mi padre ex jugador de futbol americano y mi madre ex seleccionada nacional de Volleyball pusieron en la casa todo para que mi hermano y yo, nos comprometiéramos con alguna disciplina.

Entre semana eran los entrenamientos y los fines de semana los encuentros y distintas competencias.

El deporte es un compromiso contigo mismo, por más que compitas de forma colectiva, como el futbol. Al final todos entrenamos nuestras posiciones desde el mero reto individual para después sumar al de a lado, a la delantera, en la media o en la defensa.

Ver a los atletas paralímpicos llegar a concretar su sueño de estar en una competencia internacional como las Olimpiadas, es un gusto, una sensación que no le diría de orgullo, porque en realidad sería una visión egoísta de mi parte, es un gusto, una felicidad que me apropio como espectadora y deportista.

Todos y cada uno de los atletas que se entregan de vida entera a prepararse y llegar a este tipo de competencias mundiales, con el esfuerzo que conlleva en un país como el nuestro en donde el apoyo es precario, son de admirarse.

Admiración a quienes con una lesión de médula espinal, con la falta de alguna extremidad, diferencia de longitud en las piernas, baja estatura, deficiencia de fuerza muscular, entre otras discapacidades son las que enfrentan y aún así conquista, imponen récords, viajan a competencias, se lanzan a nadar, levantan pesas, corren, y participan como Juan Diego García en el Taekwondo.

Al que hoy vemos en la foto captada por el fotógrafo de la CONADE, Jesús Zurita tras ganarle al iraní Mahdi Pourrahnamaahmadgourabi en la categoría K44 – 75 kg.

Se llevó el oro en su primer aparición, conquistó la presea más alta, cumplió su reto, triunfó en lo más personal e íntimo que es su esfuerzo, su cuerpo, su mente y su habilidad en el Taekwondo.

De cuclillas porque es la mayor rendición de un ser humano, y no siempre es en sentido negativo o de humillación. De rodillas porque se sabe ganador y ha vencido a un oponente que como él se esforzó y llegó hasta la final con la misma ambición de llevarse el oro.

Rendido porque en su cuerpo corre la energía de los días de entrenamiento, de los malos y de los buenos, de las noches sin poder dormir por el miedo, la duda y por los absurdos pensamientos que a veces atemorizan a cualquiera antes de subirse a competir.

Su rostro que mira hacia al cielo, ojos cerrados y el grito eufórico, sin importarle si lo escuchan o no, desfoga la energía en un grito donde se rompe la concentración del objetivo: ganar.

Una foto en donde brilla el ahínco por triunfar, por conquistar, por ser el mejor en lo que día con día se prepara y disfruta hacer.

No la tiene fácil, pero seguramente no lo piensa así. Podrá no contar con su brazo derecho, pero claro está que se necesita mucho más allá de un cuerpo entero y preparado para ganar.

La mente, el esfuerzo, el sacrificio, el sudor, el llanto, la familia, los amigos, el o la entrenadora, el apoyo y sobre todo el coraje para lograrlo.

Hoy Juan Diego sumó la medalla número 21 en los Paralímpicos de Tokyo que están por terminarse este domingo y por supuesto, la séptima de oro para la delegación tricolor.

Es una lástima que los medios y las agencias internacionales no den la misma cobertura que en los pasados juegos Olímpicos, pero al menos re-conocemos el buen trabajo de los nuestros, como el de Jesús Zurita, fotógrafo de la CONADE.

¡Enhorabuena a todos los atletas mexicanos que nuevamente nos han demostrado a todos los mexicanos, que poder es esforzarte y quererlo conquistar!

Los mexicanos de oro - img-ab98bcb5c4ec-1
Jesús Zurita. Foto de Conade.