En la cinesis, si dice que el hombre baila continuamente al compás de su discurso, es decir nuestras extremidades, el parpadeo de los ojos, el movimiento de la boca, el giro o la dirección de nuestra cabeza se coordinan para emitir un mensaje a quienes los observan.

Existe un ritmo corporal cuando hablamos con alguien, o cuando escuchamos. Los movimientos de nuestro cuerpo y de nuestro rostro, por ejemplo, se van sincronizando con lo que estamos pensando, es por eso que muchas veces “se nos nota” cuando la conversación nos ha dejado de interesar o nos sentimos ofendidos.

El cuerpo es un cúmulo de información todo el tiempo y por el acelere de la vida, ignoramos muchas veces los mensajes de quien está frente a nosotros, o hasta de nosotros mismos.

El día de ayer la senadora Claudia Ruiz Masieeu se presentó en la sede del PRI, allá cerca de Buenavista en donde presentó su interés por ser la candidata a la Presidencia de la República diciendo un elocuente “estoy lista”.

Su discurso fue basado en la congruencia, y en la claridad de decir que su partido cada vez inspira menos confianza por los del pasado y los del presente que confunden y desalientan a la militancia entre qué apoyar y qué no apoyar.

Claudia Ruiz Massieu llegó a la sede del partido vestida con un abrigo y vestido rojo, la primera señal de congruencia. El color de la ropa define el humor y la postura con la que nos presentamos a cualquier acto.

Ella fue decidida, segura y determinante con lo que quería comunicar. Así bajó de su camioneta para dirigirse al auditorio.

A la hora que fue presentada para subir al estrado y encabezar el segundo día en el que el PRI presenta a quienes pueden abanderar la candidatura en el 2024, Claudia se paró de su silla sin ningún titubeo, con la suficiente adrenalina y emoción para dar pasos firmes, el cuerpo erguido, mirada en alto y una sonrisa que complementa la sincronía de su cuerpo y su humor.

Este espacio que analiza el aspecto visual, la senadora cumplió el día de ayer con su trabajo de imagen, pero sobre todo con la certezas que emitió en su postura, que como bien sabemos, es el elemento más fácil de observar e interpretar.

Cuando un político y en este caso una mujer, ha tomado conciencia de su postura en un momento tan importante para ella y su carrera, ha ganado una etapa más en su comunicación asertiva.

Cuando alguien se inclina un poco hacia adelante y ladea la cabeza, como la hace la senadora en esta imagen, representa la confianza y la integración que siente hacia el grupo de personas allí presentes, hacia su mensaje de contribuir a recuperar la confianza y a ser una oposición que combata cabalmente la desigualdad e injusticia social.

Vimos y escuchamos a una mujer política segura de su discurso, consciente de sus palabras y su mensaje y de corroborar el eco de su postura.

Se ve joven, se ve fuerte, se ve fresca, se ve decidida y comprometida. Su voto en el Senado en contra de la iniciativa para prolongar la presencia del Ejército en las calles, le dio un empuje y mayor fuerza a su figura política.

La sincronía interaccional entre quienes la escucharon en el auditorio, fue un ritmo compartido con la senadora y en su cuenta de Twitter siguen aumentando los Likes.

Ojalá le alcance, porque ya nos toca una mujer decidida, firme y congruente.

Claudia Ruiz Massieu y su congruencia - ffzkzznucae6zl6-1024x683
Foto de Twitter