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Recibí una dosis extra de insultos por mi columna de ayer. Supongo que se enojó de más quien los encarga. Vuelvo al tema:

Creo que todo análisis de la debilidad de la oposición que no hable del contexto de opresión antidemocrática del gobierno en que esa oposición se desenvuelve, le hace el juego al gobierno.

Creo, también, que dar por muerta a la oposición es mucho matar.

Primero, los partidos de oposición, como tales, no están muertos. Acaban de demostrarlo en las elecciones de Durango y Veracruz, donde los resultados fueron, para efectos prácticos, una derrota de Morena, de su dirigencia y del gobierno.

Segundo, los votantes de oposición no sólo no están muertos, sino que son legión. Por la oposición votó en 2024 el 46% de los mexicanos, sólo que votaron fragmentados, en distintos partidos.

La debilidad no estuvo en el número, sino en la fragmentación. A la fragmentación siguió el avasallamiento. Nada le favorece tanto al gobierno como la fragmentación opositora. Nada le hace tanto daño al poder de los votantes opositores como el patriotismo de partido de los partidos de oposición, que se mantienen separados, y hasta peleando entre ellos.

Pero no es ese el muro más alto que tienen que saltar los partidos y los votantes libres, sino la hegemonía oficialista, vuelta intervención gubernamental.

El gobierno es una autocracia que oprime a la oposición de todo el país, no sólo a los partidos. Ahoga también a los gobernadores de oposición y a los empresarios de oposición y a los medios críticos.

Olvidando en el análisis quién tiene el poder interventor a la hora de la “competencia” democrática, podríamos llegar a preguntarnos:

¿Qué pasa con la oposición venezolana que es incapaz de tomar el poder, aunque gana elecciones?

¿Qué pasa con la opinión pública de Cuba, que no se deja oír?

¿Qué pasa con la sociedad civil nicaragüense, que se deja arrebatar no sólo sus derechos elementales, sino hasta su nacionalidad?

Bueno, lo que pasa es El Poder. El Poder sin contención. El Poder que lo tiene todo pero quiere más y se siente amenazado por todo.

Un Poder similar al que se está construyendo en México.