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Conversé hace unos días con un grupo de dueños de empresas sobre la situación política del país. Pronosticamos qué podría sobrevenir después de las elecciones del 7 de junio. Concretamente, hablamos sobre el 2018 y Andrés Manuel López Obrador. Él es quien les interesa. No Miguel Ángel Mancera, como quisiera empujar el senador Miguel Barbosa.

¿Puede ganar López Obrador?, me preguntaron, nos preguntamos. Por supuesto, les dije. Sería una victoria por pasos. Comenzaría con la de Morena en los comicios dentro de cuatro domingos. Ganar para Morena sería “empatar” con el PRD. Es decir, no perder por una diferencia de dos a uno ante el principal partido de la izquierda. Ganar sería “pisar” el DF. Es decir, obtener dos o tres delegaciones y una presencia respetable en la Asamblea Legislativa. Ganar sería la reducción, y quizá extinción, del Movimiento Ciudadano y el PT, viejos aliados que hoy estorban y en el futuro podrían estorbar más.

La gran victoria de Morena sería, en síntesis, marcar desde ahora que no podrá haber más candidato presidencial para la izquierda que López Obrador. Y que con el tabasqueño como candidato estelar, el DF será inexorablemente de ellos en 2018.

¿Significaría eso vía libre para López Obrador? No, pero facilitaría el avance a Los Pinos. Nos preguntamos, por ejemplo, si el 30% de la población que en cada encuesta se muestra como opositor a ultranza, le niega legitimidad al gobierno federal y al conjunto de la instituciones, volvería a acompañarlo por tercera ocasión. Desde luego que hay que considerar esa posibilidad, que dejaría las cosas en un punto más medible. Explico:

* En 2006, en lo que pareció un plebiscito AMLO sí-AMLO no, obtuvo 35% de los votos.

* En 2012, con unos negativos inmensos y un candidato del PRI que lucía formidable e invencible, consiguió 31.5%.

* En 2018, si es capaz de jalar a ese 30% opositor y sumarle un 7, 8% de los indecisos o decepcionados por los 18 años de Fox, Calderón y Peña Nieto; un 7, 8% que no le tenga miedo al lopezobradorismo, formaría un 37, 38% del electorado. Con eso se puede ganar.

Que faltan por ocurrir muchas cosas, sin duda. Pero en una lógica aritmética simple, la Presidencia de la República no se ve tan lejana.

¿Qué lo puede derrotar, quién lo podría derrotar?, me preguntaron, nos preguntamos. Eso lo dejamos para mañana.

MENOS DE 140. El que quiera pelear con Felipe Calderón, que lo busque en Europa. Se va a presentar un proyecto de New Climate Economy y al Vaticano.

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