Minuto a Minuto

Deportes Isaac del Toro gana el Tour de Auvernia-Ródano-Alpes
El mexicano Isaac del Toro ganó el Tour de Auvernia Ródano Alpes con un tiempo de 3 horas, 35 minutos y 7 segundos
Nacional Atacan a familia en Azcapotzalco; hay tres muertos, entre ellos un niño
Tres integrantes de una familia murieron en Azcapotzalco, producto de un ataque armado al interior de su casa
Internacional Trump felicita a los Knicks por su victoria; “Brunson es una superestrella”, dice
El presidente Trump celebró la victoria de los Knicks y aseguró que Jalen Brunson se coronó como la nueva "superestrella" de la NBA
Internacional Choque de dos helicópteros en Río de Janeiro deja al menos seis muertos
La colisión de dos helicópteros la mañana de este domingo en el barrio de Recreio dos Bandeirantes, en la zona oeste de Río de Janeiro (Brasil), dejó un saldo de al menos seis personas muertas. 🚨 URGENTE: Cinco pessoas morreram após a colisão de dois helicópteros no Recreio dos Bandeirantes, no Rio de Janeiro. O … Continued
Internacional Papa León XIV denuncia que el ambiente digital aumenta la indiferencia hacia los pobres
El papa León XIV señaló que "el ambiente digital radicaliza el prejuicio" hacia las personas más desfavorecidas

Durante las dos semanas de viaje a esa forma del más allá que es la República Popular China, no leí prensa mexicana. Llegando, me sumí gozosamente en ella.

He revisado a mis columnistas favoritos, hojeado titulares y notas destacadas, repasado caricaturas. Lo hice con avidez de forastero sediento, aunque terminé con frustración de goloso escarmentado, harto del mismo platillo áspero.

Recordé la frase de García Márquez al final de una comida fragorosa en la que no había pronunciado una palabra. Dijo: “No puedo entender que gente a la que le ha ido tan bien en la vida hable tan mal de la vida”.

Nadie puede dudar de los tiempos de vacas gordas que ha vivido en la democracia la prensa mexicana. Es clara la abundancia y diversidad de medios, la libertad no siempre ganada, pero rumbosamente ejercida por dueños de medios, columnistas y comentaristas, el infaltable filo crítico de notas y artículos, el ejercicio cabal del más triste y verdadero dicho del oficio periodístico: “Las buenas noticias no son noticia”.

La prensa mexicana suda malas noticias y juicios fulminantes: irritación, desencanto, reproches, desahogos.

Es un microcosmos de mal humor creado por los miembros de una de las profesiones mejor pagadas y más escuchadas del país, la de los periodistas.

Nadie habla tan mal del camello mexicano y de sus camelleros como la prensa mexicana, trabada en una especie de competencia sobre quién habla peor.

Nadie investiga realmente al camello, se habla mal de él por principio, como descontando que el camello no solo está mal, sino que es lo peor que ha estado nunca, y va para peor.

El problema de esta paliza rutinaria del camello es que, tomada junta, como yo en estos días, acaba siendo una caricatura. Leyendo, leyendo, pasé de la irritación al tedio y del tedio a la risa. Cuando la derogación del camello alcanzó a la prensa misma, pasé de la risa a la carcajada.

Porque resulta que esta prensa que no sabe sino flagelar al camello, en realidad es una prensa complaciente, controlada por el camello mismo.

[email protected]