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Nacional Que no habría sorpresas
          El hecho real es que el gobierno de Trump rompió aquel acuerdo de no sorpresas, y el martes sorprendió al gobierno de Claudia Sheinbaum con esta acusación e inicio de procesos públicos que vamos a ver en que vaya a desembocar.
Nacional México y OEA abordan cooperación e integración hemisférica
Ambas partes dialogaron sobre los principales desafíos que enfrenta el multilateralismo en la región
Nacional Aerolíneas abren 20 nuevas rutas previo al mundial para fortalecer conectividad en México
Volaris, Aeroméxico y Viva Aerobus forman parte de las aerolíneas que habilitaron nuevas rutas para mejorar la conectividad en México, de cara al mundial
Economía y Finanzas Economía formaliza la salida de Santiago Nieto del IMPI
Por medio de un comunicado, la dependencia informó de una serie de nombramientos en su estructura debido a la renuncia de funcionaris que participarán en proceso políticos
Nacional México sale de la lista de vigilancia en materia de propiedad intelectual de EE.UU.
La salida de México de la lista de vigilancia en propiedad intelectual representa una señal positiva rumbo a la revisión del T-MEC

Nadie puede alegar en contra de que estados y municipios reciban cada vez más recursos de la Federación, especialmente si los rige, desde 1978, un pacto de coordinación fiscal mediante el cual los estados cedieron a la Federación casi todas sus facultades de cobrar impuestos.

Aquel pacto buscaba modernizar una estructura fiscal arcaica, bajo la idea de que la Federación repartiría con mayor equidad llevando a los estados pobres algo de lo extraído de los ricos.

Estados y municipios dejaron de cobrar impuestos. A la fecha, su porcentaje de ingresos propios es solo de 16 por ciento.

En 1997, el mismo año en que el PRI perdió la mayoría en el Congreso, el reparto de recursos federales a los estados empezó a crecer. Pasó de 20 a 35 por ciento del presupuesto entre 1997 y 2001.

En esos porcentajes se mantiene hasta ahora, solo que de entonces a la fecha las cantidades brutas transferidas han crecido 100 por ciento en términos reales. (Luis Carlos Ugalde: “La democracia multiplicó la corrupción”, nexos.com).

Es un hecho que la democracia descentralizó el gasto y enriqueció a las haciendas estatales.

El mecanismo que convirtió esta abundancia en una invitación a la parranda presupuestaria fue la soberanía estatal. En ejercicio constitucional de esa soberanía, la vigilancia y la autorización del gasto de los estados y los municipios corresponde a los congresos locales. Una vigilancia directa de la Federación violaría la letra del pacto federal, para no hablar de la afrenta política centralista que implicaría esa tutela monetaria a la soberanía de los estados.

La impecable lógica federalista ha tenido el más  torcido, el menos impecable, de los efectos. Los congresos locales dejaron de ser los vigilantes y se convirtieron en los cómplices del ejercicio presupuestal de sus gobiernos. Los gobernadores metieron a la bolsa federal a sus legisladores y a su oposición, a su comunidad empresarial y a los medios locales y, con el apoyo de todos, pudieron ejercer esos recursos a su arbitrio.