Minuto a Minuto

Deportes En vivo: Pumas de la UNAM y Cruz Azul definen al campeón del Clausura 2026
Pumas de la UNAM y Cruz Azul definen en el Estadio Olímpico Universitario al campeón del Clausura 2026 de la Liga MX
Nacional AICM amplía cuenta con tres mil lugares de estacionamiento por el Mundial
AICM pone en operación un nuevo estacionamiento en la T2; la terminal aérea suma tres mil cajones de cara al Mundial de Futbol
Deportes Kimi Antonelli gana el Gran Premio de Canadá
Kimi Antonelli, de Mercedes, gana el Gran Premio de Canadá; Lewis Hamilton y Max Verstappen quedaron segundo y tercero, respectivamente
Nacional Congreso mexicano abrirá periodo extra para aplazar segunda elección judicial hasta 2028
El Congreso mexicano se alista para abrir esta semana un periodo extraordinario de sesiones en el se aplazará hasta 2028 la segunda elección judicial
Ciencia y Tecnología Reinventan el cine en casa con IA y proyección espacial 3D
Anker presentó SpaceFlow, un nuevo dispositivo desarrollado junto a Google que, combinado con los proyectores Nebula X1 y Nebula X1 Pro, permite transformar cualquier espacio en una experiencia inmersiva con proyección 3D e inteligencia artificial

Hay elefantes neoliberales en la sala de Palacio Nacional. Elefantes que la 4T defiende y presume como suyos.

No lo son. Son una herencia neoliberal negada, pero cabalmente seguida, tanto por López Obrador como por Claudia Sheinbaum.

El mayor elefante es el Tratado de Libre Comercio con América del Norte, hoy T-MEC, antes TLCAN o NAFTA, la iniciativa más neoliberal que pueda hallarse entre las grandes transformaciones de México: integrarse al capitalismo de América del Norte.

Fue una transformación de largo alcance, planteada por el mismísimo demonio neoliberal que fue Carlos Salinas de Gortari, la figura presidencial más odiada por la 4T, después del favorito invencible de estos odios, que es el ex presidente Felipe Calderón.

Otro elefante que manda en la sala de Palacio es el principio neoliberal de mantener los equilibrios macroeconómicos, la estabilidad monetaria y el equilibrio fiscal, al precio que sea, empezando por el precio de desmantelar al Estado.

La 4T ha sometido al Estado a un régimen de austeridad que hubiera aprobado, con menciones honoríficas, la mismísima escuela neoliberal de la Universidad de Chicago.

El tercer elefante neoliberal que hay en la 4T son los “programas sociales”, hijos, nietos y bisnietos de la propuesta engendradora del profeta neoliberal Milton Friedman: repartir dinero en efectivo.

Milton Friedman proponía repartir dinero en efectivo a los ciudadanos en vez de darles malos servicios de educación pagados con sus impuestos. Proponía darle a los ciudadanos vouchers, cupones que valían dinero, para que escogieran libremente la escuela privada a la que quisieran enviar a sus hijos.

Los programas sociales mexicanos se crearon durante el gobierno de Zedillo, en la “oscura época neoliberal”.

Eran subsidios en dinero, entregados a la población más pobre, a cambio de que mandaran a sus hijos a la escuela y a las clínicas de salud.

La 4T dio el salto a dar dinero en efectivo a cambio de nada, a cambio de adhesión electoral.

Pregunto:

Si le quitáramos estos pilares neoliberales de gobierno a la 4T, ¿qué quedaría de su proyecto?

¿Qué quedaría del actual gobierno sin libre comercio con América del Norte, sin equilibrios macroeconómicos y sin repartos de dinero en efectivo?