Minuto a Minuto

Nacional Defensa rinde honores a militares caídos en Jalisco
La Sedena realizó una Ceremonia de Honores Fúnebres en memoria de los elementos caídos tras el operativo contra "El Mencho"
Nacional Pobreza laboral en México cierra 2025 en mínimo de 32 %, pero alcanza a 42.3 millones
La pobreza laboral afecta de forma desproporcionada a las mujeres; en todas las entidades hay más mujeres que hombres en esta situación
Entretenimiento Poncho de Nigris denuncia amenazas de muerte y pide protección para su familia
Poncho de Nigris vincula las amenazas con la reciente liberación de su exsuegra, vinculada al secuestro del esposo de Gloria Trevi
Nacional Rocha Moya inaugura Expo Agro Sinaloa 2026; promete apoyo a comercialización de cosechas
El gobierno de Sinaloa afirmó que trabaja con la Federación para asegurar condiciones favorables a los productores
Deportes La NFL ayudará a 49ers con carga de viajes que incluyen visitas a México y Australia
El gerente general de los San Francisco 49ers, dijo que la NFL ayudará al equipo con la carga de viajes que tendrán en la temporada 2026

El petróleo mueve ejércitos, el gas tumba gobiernos, el litio es la nueva fiebre del oro… y el aguacate, bueno, el aguacate puede poner en jaque al Super Bowl. No es exageración: un cierre de importaciones en esas fechas sería una catástrofe nacional en Estados Unidos y un boquete económico de pronóstico reservado en México.

Detrás de cada guacamole no solo hay un antojo: hay comercio internacional, violencia, tala de bosques y hasta seguridad nacional servidos en molcajete.

Según la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural (SADER), México produce el 30% de los aguacates del planeta. El 80% de esas exportaciones va a Estados Unidos. Solo en 2023 salieron más de 3.3 millones de toneladas, lo que dejó un ingreso de 3,500 millones de dólares. Para ponerlo en perspectiva: la carne de res mexicana, con toda su fama, exporta menos.

El negocio es tan jugoso que la Asociación de Productores y Empacadores de Aguacate de México paga anuncios millonarios cada Super Bowl. En 2022, un spot de 30 segundos costó 7 millones de dólares.

Pero el oro verde, como también se le llama al aguacate, tiene manchas de sangre. Michoacán, líder en producción, vive bajo la violencia de cárteles que cobran cuotas, controlan huertas y disputan rutas. En 2022, el Departamento de Agricultura de Estados Unidos suspendió temporalmente las importaciones por amenazas a sus inspectores. Dicho sin rodeos: un pistolero local puede frenar el comercio más rápido que cualquier tratado internacional. México inventó el T-MEC versión balazo.

El impacto ambiental tampoco se queda atrás. En ocasiones, para abrir huertas, se talan cientos de hectáreas de bosques en Michoacán y el sur del Estado de México. Lo que en Los Ángeles se presume como “superfood”, en la sierra mexicana es el “súper pretexto” para arrasar con miles de árboles.

Lo que ocurre en una huerta de México repercute en la economía global. Un retraso en la cosecha encarece el aguacate en supermercados de Nueva York y en restaurantes de Chicago. Hasta la inflación culinaria ya se mide en guacamole.

El aguacate demuestra que la globalización no solo se escribe con siglas como OPEP o G7, sino también con sudor de campesinos michoacanos. Y ahí está la paradoja: México puede alimentar al mundo, pero no puede proteger a sus productores.

La gran ironía es esta: el aguacate mexicano tiene más presencia en las embajadas que muchos diplomáticos. Mientras tanto, aquí seguimos discutiendo si el guacamole lleva jitomate o no, como si esa fuera la única disputa que importara. El aguacate ya es embajador global; el Estado, en cambio, todavía necesita pasaporte para entrar a sus propias huertas.

EN EL TINTERO
Los mexicanos no supimos o no pudimos defender al Poder Judicial. A partir del 1 de septiembre entra en funciones el Poder Judicial del Bienestar.

Dame tu opinión:
[email protected]

Sígueme:
@mcamachoocampo
https://whatsapp.com/channel/0029VaCO1Ch9mrGYkrpIXw2a