La afición de las Tigres Femenil, volvieron a dar cátedra de la fidelidad partido tras partido, de local y de visitante. La ola azul y oro fue inundando estadios y ha creado un ambiente más intenso y emocionante en el futbol femenil.

Las amazonas, hoy ganaron su quinto título y en casa. El volcán explotó desde el primer silbatazo y el del final, fue una locura.

Las niñas han ido de más a superior en el nivel futbolístico. Hoy en día ver un partido femenil es disfrutar 90 minutos de 22 jugadoras que van y vienen, que no se cansan, que no se tiran al césped al primer roce de su rival.

La energía femenina recorre la cancha de lado a lado y las voces de más de 40mil personas gritando de emoción e incertidumbre. La pura pasión que genera el fútbol.

Las multitudes que estamos acostumbrados a ver en el futbol varonil por años, hoy es igualada por las mujeres. No hay manera de no compararlos, pero la Liga Femenil ha evolucionado y hoy es un claro ejemplo.

La fotografía de Miguel Sierra, fotoperiodista de EFE en la Final, es el reflejo de lo que puedo describirles el día de hoy.

Al primer gol de “La Maga” Ovalle al minuto 2, para sumar el segundo gol de manera global incendió el volcán.

Las jugadoras corriendo a festejar al tiro de esquina y junto a su afición, una tradición a la hora de anotar. Correr, festejar con la afición y esperar el abrazo de tus compañeras. El fútbol femenil en una sola imagen.

La afición al fondo, encendidos, metidos de lleno en el partido, comprometidos con las 11 jugadoras y celebrando el gol como se debe: el grito y la porra.

La cobertura con el camarógrafo de lado izquierdo que transmite en vivo de la Final de la Liga, los fotógrafos de lado derecho, un nivel de primera, que con innumerables esfuerzos los juegos se pueden ver desde donde sea y las coberturas son igual de completas que las de los hombres.

La imagen de la pasión del futbol, pero esta vez de una Liga en la que pocos creían y que hoy es un negocio y sobre todo un éxito entre los aficionados.

Felicidades a las Tigres, a su DT Carmelina Moscato, que trajo la táctica canadiense a un equipo aguerrido físicamente. Las jugadoras volvieron a callar bocas, lo dieron todo a la cancha con un alto nivel de fútbol e incendiaron al volcán y a donde iban.

Más de cien mil aficionados fueron testigos del juego de ida y vuelta de la Final, nada mal para nuestro futbol femenil.

¡Bravo!

La emoción del fútbol femenil - 35489d6a07d92432d96809aaa74e92884496083bw-1024x670