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La constitución mexicana de 1917 tenía 21 mil palabras. La constitución vigente, que se festeja hoy, tiene 50 mil. Solo durante los gobiernos de Calderón y Peña Nieto, el texto magno creció 20 mil palabras, casi tanto como el texto original.

Es y no es la misma Constitución. Desde el año 1982 ha padecido un sostenido embate reformador. Es ahora una Constitución más liberal, más democrática, más internacionalista, más garantista y más reglamentista que antes. También más larga, más confusa, más contradictoria y menos legible.

El Instituto de Investigaciones Jurídicas (IIJ) de la UNAM se ha dado a la tarea de reordenar la Constitución vigente, devolverle su rigor temático, gramático, sintáctico y conceptual.

El director del IIJ, Pedro Salazar, explica el proceso de revisión en un pedagógico y claridoso artículo que lleva por título “Longeva, parchada y deformada. Qué hacer con la Constitución de 1917”. (http://www.nexos.com.mx/?p=27523).

Lo que han hecho los juristas de la UNAM es reordenarla y limpiarla de duplicidades y detalles más propios de la reglamentación que de los principios constitucionales.

Se trata de “una especie de nueva-vieja Constitución”, dice Pedro Salazar, porque la vigente es “técnicamente muy defectuosa”.

¿Por qué es defectuosa? Porque abunda en “disposiciones duplicadas, contradicciones terminológicas, desorden y falta de sistematicidad temática, ubicación errada de las materias reguladas, sobrerregulación de cuestiones que deberían estar en las leyes secundarias, errores en la actualización del texto”.

Los defectos acumulados son tantos, agrega Salazar, que si “la Constitución fuese un texto académico diríamos que adolece de metodología, que está mal escrito, que no se entiende y que amerita una evaluación reprobatoria”.

El resultado del esfuerzo del IIJ es una Constitución más ordenada y legible. Para empezar, tiene 17 mil palabras menos.

¿Cómo lograron cortar sin suprimir partes del texto? Creando un cuerpo aparte llamado Ley de Desarrollo donde pusieron todo lo que en el texto principal parece más bien digno de una ley secundaria. Por ejemplo, los minutos que corresponden a los partidos en radio y televisión.

Los autores de esta Constitución reconstituida son Héctor Fix Fierro, Diego Valadés, Eduardo Ferrer Mac-Gregor, José María Serna de la Garza y el propio Pedro Salazar.

El resultado puede leerse en http://www2.juridicas.unam.mx/constitucion-reordenada-consolidada/

Todo un regalo de cumpleaños constitucional.

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