Minuto a Minuto

Nacional ¿De qué voy a escribir hoy?
          Y es que, ayer por la mañana, como siempre, antes de entender que un nuevo y milagroso día había iniciado, me lo planteé puntualmente, como en este correr de la vida: de qué no voy a escribir hoy
Nacional Incendio moviliza a bomberos en el Centro Histórico de la CDMX
El siniestro ocurrió en una bodaga situada en el cruce de República de Uruguay e Isabel la Católica, en la alcaldía Cuauhtémoc
Internacional México espera resolución arancelaria de EE.UU. en agosto antes de nueva ronda por el T-MEC
Marcelo Ebrard insistió en que México mantiene una posición preferencial, ya que el 85 % de sus exportaciones a Estados Unidos entra sin pagar aranceles
Ciencia y Tecnología Justicia electoral de Brasil refuerza controles digitales rumbo a las elecciones; ¿qué empresas participan?
Se incluyen mecanismos para difundir información oficial sobre el proceso y agilizar la detección de contenidos "potencialmente ilícitos”
Nacional Marina asegura vehículo con 834 kilos de presunta cocaína en Chiapas
Al realizar una inspección preventiva, se encontraron 44 costales con diversos paquetes rectangulares que contenían una sustancia blanca

La nostalgia es peligrosa cuando las cosas no van bien.  Florestán

En el primer viaje de Juan Pablo II a México el 26 de enero de 1979, el país era otro. Eran las últimas exhalaciones de la administración de la riqueza prometida por el presidente López Portillo, antes de desbarrancar en la administración de la crisis, cuyo impacto fue devastador.

Pero oficialmente, el país estaba en el tema de la abundancia y de un presidente que había nacido en el seno de una familia mexicana en la que, como en todas, fue bautizado en la fe cristiana, que a los 16 años leyó a Hegel, se convirtió en materialista dialéctico, perdió la fe y rechazó el dogma.

Pero muchos años después me reveló que él había invitado al papa a México porque se lo había pedido su mamá, doña Cuquita, a la que veneraba.

Aquel primer viaje lo cubrí como enviado de Canal 13, entonces del Estado, y en una entrevista en el vuelo de Roma-Santo Domingo, le pregunté por qué venía, y me respondió entre sorprendido y divertido, natural: Porque me invitó el Presidente de México.

Aquello no se sabía, no se había dicho. El motivo oficial de la visita era la Conferencia del Episcopado Latinoamericano, en Puebla. Wojtyla había sido electo en el cónclave del 16 de octubre de 1978, a sus vigorosos 58 años, y tres meses después volaba a México, un país que no tenía relaciones con la Iglesia ni reconocía a la santa sede, que cruzó la peor de las guerras civiles, la cristera, cuya responsabilidad él atribuía a los gobiernos priistas, México, un país en el que encontraba semejanzas con su Polonia y su Iglesia perseguida y mártir como en México, llegó a decir.

Desde Santo Domingo envíe el material de la entrevista con el papa, pernoctamos allí y aquella misma noche se transmitió en El Noticiero Siete Días.

Pero una voz censora reportó a Gobernación que el papa me había dicho que venía a México a invitación del Presidente y eso fue editado.

Nunca salió al aire.

Al día siguiente, en medio del desorden, en la plataforma de la Secretaría de Asentamientos Humanos y Obras Públicas, López Portillo recibió al papa Wojtyla con un rápido: Bienvenido a México, lo dejo con su grey y la jerarquía.

Y allí lo dejó.

La visita fue inolvidable, siete días que conmovieron a México.

Y para siempre.

RETALES

1. CARTA. El arribo del doctor José Narro a la Secretaría de Salud amplía la baraja sucesoria para el juego decisivo;

2. “FAST TRACK”. Le había contado que el subsecretario de Turismo, Carlos Joaquín, estaría en la boleta para el gobierno de Quintana Roo y estará, pero no por el PRI, que dejó ayer, sino por el PRD, que lo hizo suyo; y

3. CAMBIO. El encuentro entre la canciller Ruiz Massieu y Lilian Tintori, esposa de Leopoldo López, preso político de Nicolás Maduro, podría ser el spin para que el gobierno de México fije una posición ante ese régimen que quiere acabar con la democracia por la buena o por la mala.

Nos vemos mañana, pero en privado

 

[email protected]
Twitter: @lopezdoriga
 o Web: lopezdoriga.com