Una forma de volver

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José Luis CuevasBalón al óleo

Los Juegos Olímpicos de Tokio 2020 nos mostró la humanidad que existe en el mundo cuando se trata de compartir

Sentado en la misma silla que me ha soportado durante la última década, recordando cada sueño, cada idea previa a uno de mis más grandes objetivos, es justamente donde me encuentro. Para muchos Tokio 2020 simbolizaron unos Juegos Olímpicos más, un riesgo pandémico, para otros como un servidor, es y será la historia jamás imaginada, el sueño cumplido y para todos los que somos amantes del deporte fue, UNA FORMA DE VOLVER.

Qué cantidad de historias hemos podido presenciar en Tokio, que características tan especiales han tenido estos juegos, hasta la transmisión de los mismos fue diferente. Identificación al máximo encontré con los Atletas en Japón, al final, las historias en el deporte y en la vida misma siempre vienen entrelazadas, para muchos pudo ser difícil y riesgosa la cobertura de la justa, para otros fue un sueño, para algunos la revancha tocó a la puerta 5 años después, mientras tanto, para otros, pasaron más de 10 años para encontrar la oportunidad que tanto estábamos buscando.

Tokio 2020 nos mostró la humanidad que existe en el mundo cuando se trata de compartir, Gianmarco Tamberi (Italia) y Mutaz Essa Barshim (Qatar) fueron el mejor ejemplo en Salto de Altura, quienes no dudaron en compartir la gloria, el espíritu combativo de Sifan Hassan se convirtió en una lección de vida cuando cayó en su eliminatoria de los 1500 metros a tan solo 400 de la meta para volver y no sólo calificar, si no ganar. “Si te caes, te levantas”, así de grande fue su legado, más allá de sus dos oros y un bronce.

Gianmarco Tamberi
Gianmarco Tamberi. Foto de EFE.

 

En la alberca Caeleb Dressel no dudó en levantar la mano y contribuir al dominio estadounidense con 5 oros, la gran reina de Tokio fue australiana, Emma Mckeon conquistó un total de 7 preseas (4 oros y 3 bronces) para reiterar el dominio acuático que se tiene por parte de los australianas en las últimas décadas. Fue Simon Biles la encargada de levantar la voz y por primera vez en mucho tiempo decir “No puedo, no quiero”, la presión en el deporte y en la vida misma nunca estuvo mejor reflejada con la estadounidense, además de la valentía de afrontarlo, por primera vez en mucho tiempo Biles logró uno de sus mayores anhelos, sentirse persona y no estrella.

En el terreno latinoamericano debemos destacar los Oros de Brasil y Cuba, pero sobre todo la histórica participación de Ecuador, Colombia, Venezuela y República Dominicana, después de todo tenemos muchas cosas en común con ellos, los pocos apoyos, los nulos recursos, el menor escauteo y la sorpresa constante, al final ellos si pudieron, la explicación: Tal parece que supieron separar la crisis y la polarización, muchas veces el entender que no hay mañana te permite dar el salto de calidad.

Aquí con 4 bronces y con la cosecha más pobre en 25 años solo se puede exigir a quienes hacen consultas, que generen una ley que permita quitar de sus cargos a vividores disfrazados de presidentes de federaciones, que durante años han frenado el desarrollo deportivo de nuestros Atletas, los que siempre lo dan todo, entendiendo que si alcanza para una medalla, sólo ahí llegará el apoyo.

En cuanto a la cobertura de Juegos Olímpicos estoy muy contento, he sido parte de la transmisión más exitosa del continente y es que mientras muchos se instalaban en el debate sobre que Televisora en México ganaría los juegos, Marca Claro entendió desde el principio que en tiempos de Smart Tv e internet no había competencia en México, se tenía muy claro que más que competencia se tenía compromiso con 17 países, solo queda seguir preparándonos y trabajando fuerte porque París 2024 ya está a la vuelta de la esquina.

Sifan Hassan
Sifan Hassan. Foto de EFE.

 

La historia de este narrador que les escribe, bien podría parecerse a la de Hassan que salió de un lugar para lograr un sueño, de caerse y levantarse para fortalecer el espíritu, también, con la actitud de Marileidy Paulino de ir en busca de la gloria rompiendo paradigmas, con la tenacidad y paciencia de Andre de Grasse para esta vez poder decir: Sí, Sí, Sí… esta vez sí, al final Tokio 2020 simbolizó UNA FORMA DE VOLVER, gracias a todos.

Marileidy Paulino
Marileidy Paulino. Foto de EFE.
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