Como si se tratará de un final de película, de nueva el Real Madrid, su genética y su destino, lo ha colocado en la gran final de la UEFA Champions League cuando nadie lo esperaba, justo cuando pocos lo deseaban y cuando su propia afición ya estaba asimilando la derrota. No es fácil ser del Real Madrid, mientras para unos convivir con los títulos es sólo eso, bien llamada “una bonita oportunidad de crecer”, para los de Chamartín ganar comenzó siendo un gusto, después fue obligación y su futuro solo habla de seguir haciendo historia.

Lo que hemos visto en las últimas semanas con el Real Madrid rebasa todo límite de lógica, por ello el deporte, y el futbol en particular se mantiene apartado de la razón, difícil de explicar como una plantilla plagada de jóvenes y 3-4 jugadores claves de las últimas glorias europeas, han podido imponerse a 3 de las 4 nóminas más caras del mundo, en las 3 series, lo ha hecho sin necesariamente ser superior en los 180 minutos, no obstante, la principal virtud ha sido la de resistir e insistir hasta el último minuto con su coloso como principal fortaleza.

Los billetazos no ganan Champions, eso lo tienen claro PSG y Manchester City, pero como ayuda para acercarse al objetivo, es ahí donde el señorío blanco apareció para poner a cada quien en su lugar. Volvamos al origen, ese donde el Viejo Chamartín puede presumir hazañas a lo largo de su historia, la Copa de Europa comenzó siendo un sueño, ganar 5 orejonas se dice fácil, hacerlo con las remontadas que lo hizo aquel equipo de Di Stefano obliga al análisis, porque fue ahí donde comenzó a gestarse esa bola de nieve, la que ya no permitió dejar de ser el Rey de Europa.

Vayamos a 2014, donde comenzó esta nueva era, ganar 4 Champions en 5 años solo sería comparable con los años cincuenta, la historia decía que desde el nuevo formato, ningún equipo podía ganar 2 Orejonas seguidas, el Real Madrid lo hizo posible, incluso ganando 3 e igualando al Ajax y al Bayern Múnich de la década de los años setenta.

La última orejona se dio en lo que parecía ser el fin de un ciclo, aquella final en Kiev simbolizó el adiós de Cristiano Ronaldo, 4 años después, el origen volvió a tocar a las puertas del Bernabéu, ¿Qué tiene el nuevo Chamartín que rememora las más grandes hazañas del pasado?, un Karim Benzema agigantado, una media que a pesar de los años sigue rindiendo frutos y una nueva generación blanca que está consciente de donde esta parada, y qué es lo que la historia reclama.

Esta Champions League ha confirmado que el Real Madrid no es Di Stefano, Gento, Puskas, Cristiano o Benzema, este equipo tiene el ADN de un soldado que se hizo general desde la primera batalla, no puede ser sólo suerte la forma en que terminó con el PSG, Chelsea y Manchester City, independientemente del resultado en la Gran Final ante el Liverpool, éste equipo será recordado, sólo que en el Real Madrid con eso no alcanza, los Courtois, Vinicius, Rodrygos y Camavingas entienden más que nunca la atmósfera galáctica, nunca un himno había sido tan específico en tiempo y espacio como el del Real Madrid en 2022. Historia que tu hiciste, Historia por hacer, porque nadie resiste, TUS GANAS DE VENCER.

HASTA LA PRÓXIMA.

Por José Luis Cuevas

“El Pintor”

Comentarista Deportivo, Narrador y Reportero.

Twitter: @JLUIS_CUEVAS