Comienza una nueva temporada en Europa. Una gran cantidad de cambios se han dado en futbolistas mexicanos que comenzarán nuevos proyectos, algunos ya en Europa cambiando de clubes, otros comenzando un andar en El Viejo Continente, ahí me concentraré y es que por mucho, el fichaje de Santiago Giménez al Feyenoord es el que mayor interés genera, tanto por momento del futbolista, como por antecedentes de mexicanos en Países Bajos.

Acostumbrado a cargar con una presión extra, siempre desacreditado por ser hijo de Christian “Chaco” Giménez, Santiago ha tenido la paciencia y sobre todo la voluntad de vivir su propia historia. En el futbol, no es garantía de éxito ser hijo de un ex futbolista, tampoco es precisamente el camino más largo, evidentemente “el muchacho de barrio” tiene mayores obstáculos en el camino para poder llegar a la prueba, no obstante, lo que distingue al hijo de un ex futbolista es que en todo momento la referencia y el peso de su apellido lo tendrá, incluso cuando ya ha debutado.

No deja de ser curioso todo lo que ha vivido Santiago Giménez en los últimos meses, tampoco que a sus 21 años ya haya logrado lo que su padre no pudo con brillantes años y regularidad en el equipo que los vincula, ese que adoptó Santiago como suyo en la edad perfecta para crear afición.

En 2013 me tocó ver de cerca aquel fatídico día para los celestes, seguramente Santiago con 12 años lloró, lo vivió con el mismo sentimiento que su padre, que no olvidó, fue el único que tuvo la personalidad para -entre lágrimas-, dar la cara a los medios de comunicación y a la afición, 8 años después, el apodado “Bebote” logró una de las grandes hazañas del futbol mexicano, el más importante sin duda, en la historia del Cruz Azul contemporáneo.

No ha sido casualidad todo lo que ha pasado con Santi Giménez, en el pasado, una Trombosis lo puso contra el destino, mismo que forjó no solo para debutar, sino para cumplir sus sueños y hacer felices a todo aquel que se dice de Cruz Azul, hoy y tras un gran semestre, a sus 21 años se ha dado su transferencia a Europa, el fútbol es de momentos y de paciencia, Giménez la ha tenido.

Contrario a otros delanteros de su generación, Giménez tuvo que esperar, incluso después de la obtención de La Novena, ser joven y mexicano volvió a jugarle en contra, los minutos no fueron los suficientes, el año pasado, una lesión le restó posibilidad de pelear por un lugar en Juegos Olímpicos, y ha sido en este semestre donde explotó en la Liga MX, tras 7 jornadas, el ahora ex jugador de Cruz Azul -quien jugó solo 5 partidos-, sigue comandando la tabla de goleo individual.

A su corta edad, es imposible no señalar la cantidad de goles que tiene en Primera División (21), ahora y tras ser contratado por el Feyenoord, Giménez tiene la oportunidad de crecer todavía más, en lo que ha sido una negociación exitosa y una gran gestión de su equipo de representantes, el equipo neerlandés ha pagado muy bien por un delantero que ha dejado a todas las partes contentas, incluso al mismo Gerardo Martino que necesita una alternativa tras la incertidumbre goleadora en Qatar.

Sin la responsabilidad de resolver en la Copa del Mundo, más que heredero del talento de su padre, Santiago Giménez parece ser EL HEREDERO DEL ATAQUE TRICOLOR.

Hasta la Próxima

P.D. En 2010, Javier Aguirre se aferró a Guillermo Franco cuando todos sabíamos que Javier Hernández atravesaba un mejor momento, 12 años después, “Chaquito” se disfraza de “Chicharito”, y esperando equivocarme, Rogelio Funes Mori bien podría tener cara de aquella versión de 2010 del Guillermo Franco.

Balón Al Óleo

Por José Luis Cuevas El Pintor

Comentarista Deportivo, Narrador y Reportero

Twitter: @JLUIS_CUEVAS