Minuto a Minuto

Internacional Delcy Rodríguez asegura que trabaja en “plan maestro” para la reconstrucción de Venezuela
Rodríguez aseguró que su administración ya trabaja en un plan para La Guaira que permita su recuperación en infraestructura y vivienda
Nacional Decomisan más de ocho millones de cigarrillos falsos en Colima
La ANAM detalló que el decomiso de cigarrillos es el resultado de las medidas de control implementadas de manera coordinada entre las instituciones
Nacional UNAM suspende temporalmente inscripciones y entrega de documentos para licenciatura
La UNAM señaló que la revisión del Concurso de Ingreso 2026 continuará hasta concluir las acciones para garantizar la certeza del proceso
Nacional Despiden a Valentín Lavín Romero, alcalde de Temoac, en medio de un gran dispositivo de seguridad
El homenaje a Lavín Romero no pudo realizarse en la presidencia municipal porque la Fiscalía de Morelos mantiene el inmueble bajo resguardo
Nacional Caída de precios de agave deja campos abandonados y plagas, dicen tequileros
El presidente del Consejo Regulador del Tequila afirmó que aún no existe un censo sobre la superficie abandonada de agave tequilero

A sus 82 años, sin reflejos para el debate, autoritario, borracho de gloria y poder, Javier Jiménez Espriú caracteriza a nuestro nuevo gobierno. Ayer perdió dos hermosas oportunidades:

Una.- Para callarse la boca: contestó con “son cuentas alegres de un hombre triste” a tres argumentos técnicos de José Antonio Meade sobre las consecuencias de haber cancelado el NAIM.

Otra.– Para dejar de aparecer como el miembro más incapaz y torpe del gabinete y entablar un debate con el político mejor preparado de la oposición.

Meade tiene que aprovechar esta oportunidad para encabezar el ensamble de un debate político nacional, como líder de una oposición que ha preferido meter la cabeza bajo el ala ante el avasallante poder de los votos y de la lengua flamígera del nuevo gobierno.

Tiene que exigir a Jiménez Espriú un debate en medios (Joaquín López-Dóriga ya ofreció sus espacios) y adelantar su regreso a la arena política pública, urgida de una figura sin partidos y de inteligencia brillante y esclarecedora.

La “enorme pérdida” -145 mil millones de dólares- que el excandidato presidencial y exsecretario de HyCP, José Antonio Meade le  asigna a la cancelación del NAIM, son “las cuentas alegres de un hombre triste”.

La anterior fue (más de 72 horas después) la respuesta en Twitter del titular de SCT a tres tuits de Meade el jueves pasado:

1.- Un aeropuerto importa porque activa la economía. Cada pasajero gasta 415 dólares en promedio:

—184 en la industria de la aviación

—231 en turismo y otros bienes y servicios locales

Esto se repite 120 mil veces al día en el Aeropuerto de la CDMX, aporta 1.6 por ciento del PIB.

2.- La escala y conectividad del #NAICM atraería más pasajeros y elevaría el gasto promedio a 555 dólares:

—245 en la industria de la aviación.

—310 en turismo y otros bienes y servicios locales.

Esto se repetiría 342 mil veces al día en el #NAICM, aportando 6.0 por ciento del PIB.

3.- El costo de cancelar el #NAICM no lo compensa #SantaLucía ni la red aeroportuaria mexicana.

Expertos señalan que la pérdida de valor para MX beneficia a aeropuertos de EEUU y de América del Sur. ¿No prefieren que se generen empleos y actividad económica en México?

Por cierto Jiménez Espriú es el mismo que amenazó a la representante legal de un predio en Texcoco porque ésta lo echó del lugar por haber entrado sin permiso, y que dijo que Conagua, las siglas de la Comisión Nacional del Agua, se referían a “algo” que contenía agua.

Despistado, autoritario, ególatra, el titular de SCT caracteriza al nuevo gobierno. Y jamás le permitirán debatir con Meade. La paliza daría memes…

Para todo 2019.