Inseguridad CDMX: es falta de talento

RubenCortes

Rubén CortésCanela fina

Si la inseguridad en la CDMX fuese “herencia del pasado”, estaríamos mejor que hoy, pues de enero a marzo mataron a 444 personas, mientras que de enero a marzo de 2018 mataron a 222

Si la inseguridad en la CDMX fuese “herencia del pasado”, estaríamos mejor que hoy, pues de enero a marzo mataron a 444 personas, mientras que de enero a marzo de 2018 mataron a 222. Además de que aumentó el secuestro un 550 por ciento, la extorsión un 127 por ciento…

Y ese crecimiento desbordado de la inseguridad no se detiene, como le dijo la Procuradora ayer a Joaquín López-Dóriga: “Poniendo nuestro esfuerzo, nuestro corazón, no nos vamos a rendir, y la familia (de Norberto Ronquillo) sabe que la autoridad está con ellos”.

Se premian los resultados, no los esfuerzos. Y con el corazón no se resuelven los casos policiacos: estos se resuelven con investigaciones sólidas que generen las evidencias que propician cerrar los casos. El corazón, la paz, el amor y esas cosas funcionan para otras tareas.

Los casos policiacos se resuelven con trabajo de inteligencia para encontrar información y relacionarla, obtener datos y analizarlos, interrelacionarlos: es lo que llaman en la policía “el ciclo de inteligencia”. Todo eso permite tomar decisiones.

Que se trabaje con el corazón es lo que explica que sigan atascados casos como el de Aideé, la estudiante de la UNAM que murió de un balazo en su salón de clases, en abril; o el de Raúl Alexis, otro estudiante la UNAM, baleado en la cabeza y el tórax cuando fue a visitar a sus padres.

Pero se entiende, al saber que la Fiscalía Antisecuestros de la CDMX es la peor del país, porque le fueron recortados recursos y fue casi desmantelada de personal y de tecnología. ¿Resultado? En cinco meses van 47 secuestros, cuando en todo 2018 fueron 26 secuestros.

O que anden al galope los delitos vinculados al crimen organizado, que son básicamente homicidios, extorsiones y secuestros, cuyos incrementos tienen en color rojo a la CDMX en el “Semáforo de Delitos de Alto Impacto”, solo superada a nivel nacional por Nuevo León.

¿Es herencia del pasado? Entonces ¿por qué en el pasado estábamos “menos peor”? Porque, hay que insistir: en el primer trimestre de 2018 mataron a 222 en la CDMX y en el de este a 444; y en todo 2018 secuestraron a 26 y en los primeros cinco meses de este a año a 47.

Quizá ese bocadillo de “herencia del pasado” sea válido en cuestiones de política, o lo que conocemos como “grilla” (que en México es algo que se hace con mucha saliva y un estómago de palo), pero no para la seguridad de los ciudadanos: son vidas perdidas, patrimonios dañados, es pánico.

Las autoridades de la CDMX deben aceptar que algo están haciendo mal en su gestión policiaca, hoy, hoy, hoy.

Solo así lo harán bien.

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