Es decepcionante que el “golpe histórico” dado por las autoridades al huachicol ahora resulte que tuvo un manejo tan desaseado, por no decir que corrupto
LIC. ERNESTINA GODOY,
FISCAL GENERAL DE LA REPÚBLICA:
+ Ladrón que roba a ladrón
tiene cien años de perdón.
Refrán popular
Uno de los pendientes gordos que le dejó su antecesor fueron los golpes al huachicol fiscal que la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana, SEMAR y la Guardia Nacional dieron en marzo del año pasado. Me refiero a los casos del buque tanque Challenge Procyon que arribó a la aduana marítima de Tampico, así como los decomisos realizados en tierra y en aduanas de Guaymas, Ensenada y Altamira. Por estos casos y otros más, el desfalco al erario por impago de IEPS andaba por ahí de los 554 mil millones de pesos según los cálculos del diputado Federico Döring (Reforma, 9/4/2025).
El huachicol solo es posible si hay connivencia con los funcionarios de aduanas. Por ello, hace un año y en este mismo espacio señalé lo siguiente:
“Lo cierto es que las aduanas han sido un hoyo negro para las finanzas nacionales. En la administración pasada y en una de esas decisiones absurdas del presidente López Obrador, en 2020 sacó las oficinas de Aduanas de la SCT y las dejó a cargo de las Fuerzas Armadas; a la Defensa le correspondieron las terrestres y las marítimas a SEMAR. El exmandatario dijo basar su decisión en que ‘había muchísima corrupción y había algunas aduanas tomadas por la delincuencia, porque había en la administración de las aduanas civiles, me constan actos de corrupción’” (El huachicol nuestro de cada día, 10/04/2025).
Y con marinos y militares pues la corrupción siguió como lo demostraron los decomisos arriba mencionados.
Para septiembre del año pasado, el secretario de Seguridad Pública y Protección Ciudadana, Omar García Harfuch, informó que por la red de huachicol que operaba en Tamaulipas fueron detenidos 14 individuos. Me parece que la cifra es muy pequeña, considerando la cantidad de gente necesaria para operativos tan complejos como es la introducción del combustible ilegal; es más, si mal no recuerdo, don Omar en un principio habló de 600 personas presuntamente involucradas.
Pero bueno, el caso es que se arrestó a tres empresarios, cinco marinos en activo, un marino en retiro y cinco funcionarios de aduanas. La situación se puso complicada porque dos de los marinos con orden de aprehensión era sobrinos del ex titular de SEMAR, almirante Rafael Ojeda. El cuestionamiento era que, si el almirante desconocía de los malos pasos de su parentela, pues qué ineptitud; y si lo sabía, pues qué complicidad.
Muy rápida y “eficientemente”, el entonces fiscal, Alejandro Gertz Manero, salió a disculpar a Ojeda, aduciendo que el almirante ya le había pedido que hiciera una investigación porque tenía sus sospechas. Nunca nadie vio el oficio donde supuestamente el titular de SEMAR hizo la petición ya casi para concluir el sexenio (how convenient!!!). Cuando se hicieron los decomisos enunciados en párrafos anteriores, Ojeda nunca fue requerido a declarar.
Desde entonces quedaron muchos cabos sueltos. En el caso específico del Challenge Procyon se incautaron 10 millones de litros, según informes oficiales; hace un año, en este espacio consigné que “la empresa importadora Intaza estuvo apelando la confiscación por el equivalente a 20 millones de litros, lo cual lleva a preguntar por qué solo se reportó la incautación de la mitad. Nadie puede aclarar dónde quedaron los 10 millones de litros. La Secretaría de Marina ya dejó asentado que corresponde (¿?) a la FGR determinar cuál fue la cantidad incautada, lo cual como que no cuadra si fue dicha Secretaría la que encabezó el operativo. Y la Fiscalía no se ha expresado al respecto” (Huachicol e impunidad, 16/5/2025).
Pues ¿qué le cuento, doña Ernestina? Que el SAT ya determinó que sí fueron 20 millones de litros los que el buque Challenge Procyon transportaba. “De acuerdo con actas de un procedimiento administrativo que la Agencia Nacional de Aduanas de México (ANAM) inició en noviembre, derivado de la verificación de una serie de pipas que transportaban el diésel procedente de Estados Unidos, se determinó que el cargamento importado por la empresa Intanza era de más de 20.9 millones de litros de huachicol (Mexicanos con la Corrupción y la Impunidad 8/1/2026).
¿Cómo le hicieron para desaparecer 10 millones de litros en plena incautación? Se requieren montones de pipas para mover ese volumen. Mire doña Ernestina: a una pipa de las grandotas le caben 40 mil litros, así que para mover el huachicol “desparecido” son necesarias 250 pipas. ¿Nadie las vio?
Es decepcionante que el “golpe histórico” dado por las autoridades al huachicol ahora resulte que tuvo un manejo tan desaseado, por no decir que corrupto.
La pregunta ahora es: ¿qué va a hacer usted al respecto?
+ Con la colaboración de Upa Ruiz
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