La profunda vox del Pan

héctor herrera

Héctor Herrera Argüelles

Las implicaciones ideológicas y políticas con la agenda de “Madrid” son tan fuertes y peligrosas como retomar con ese dietario una plataforma inspirada en Franco, Hitler y Mussolini

“Vivimos en un mundo donde los peligros creados por nosotros mismos son tan amenazadores, o más que, los que proceden del exterior”:
Anthony Giddens

La fracción parlamentaria del Pan en el Senado de la República sostuvo una reunión con Santiago Abascal, presidente de Vox que, es un partido de ultraderecha español, opuesto a una agenda progresista y de derechos humanos con fuertes raíces en el fascismo.

La reunión ha provocado una serie de reacciones incluidas las de algunos panistas quienes han criticado la confluencia por comprometer al panismo con una agenda denominada la “Carta Madrid” que, tiene como objetivo frenar el comunismo en lo que llaman la “Iberoesfera”.

Las implicaciones ideológicas y políticas con la agenda de “Madrid” son tan fuertes y peligrosas como retomar con ese dietario una plataforma inspirada en Franco, Hitler y Mussolini. En el cenáculo, el senador Julen Rementería, quien encabezó el convite dijo que, con la firma de la carta se enviaba un mensaje al presidente López Obrador y “a sus radicales de que México nunca va a ser comunista”.

Si la expresión viniera de un ciudadano común y corriente, como su servidor, sería casi como una broma de la que habría que reírse, pero que el exabrupto salga de un senador de la república, es un síntoma extraordinario de que los panistas están pisando campo minado.

No hay diferencia entre el régimen talibán que acaba de retomar el poder en Afganistán, y la Carta Madrid firmada por los senadores panistas. Al rubricar el documento, una fracción del panismo, ratifica sus orígenes con una visión autoritaria, tradicionalista, clerical y fascista, del que le dotaron sus fundadores, entre ellos: Luis Calderón Vega, padre de Felipe Calderón, quien fundó entre 1939 y 1942, una publicación pro fascista llamada La Reacción.

La publicación utilizando un falaz discurso humanista del panismo, encubría la disposición a sacrificar a miles de personas para alcanzar un fin superior, y abrazaba el recurso de transfigurar el odio en discurso de limpieza ideológica, como es desde su perspectiva, acabar con el “comunismo” de López Obrador.
Rafael Barajas explica que “a lo largo de su historia, Acción Nacional atrajo a ciudadanos que creían en los valores de la democracia (entre ellos, los miembros del Foro Doctrinario), pero la estrategia de usar la democracia como mera fachada siguió viva en el PAN mucho después de la derrota mundial del fascismo”. La reunión de los senadores panistas con Abascal confirma la tesis de Barajas.

En un artículo publicado el 14 de enero del 2013, Bernardo Bátiz, integrante del Foro Democrático quien abandonó el Pan, criticaba el pragmatismo y el abandono de principios por parte de Carlos Castillo Peraza, Diego Fernández de Cevallos y Luis Héctor Alvarez, quienes pactaron con Carlos Salinas, una transición que les permitiera espacios de gobernabilidad ante la irrupción de Cuauhtémoc Cárdenas y el denominado Frente Democrático Nacional.
Bátiz señala que, a partir de ese momento, el PAN dejó de ser un partido de inspiración humanista. Los que se quedaron acusa el jurista, “atrincherados tras los abundantes recursos económicos provenientes de los empresarios y del subsidio oficial, cerraron oídos y conciencias y, deslumbrados por el crecimiento material, siguieron adelante, incorporándose abiertamente y cada vez más al sistema antes combatido”.

El ex procurador de justicia de la capital del país subraya que, con ese acuerdo, el panismo reformado obtuvo “el derecho de picaporte para los grandes negocios, prerrogativas abiertas y veladas y finalmente, por los arreglos y concertaciones, la Presidencia de la República por 12 años”.

Otra fracción del panismo ha calificado como un “error” y una “tontería” la reunión, sin embargo, lo que arroja la acogida, es la ignorancia o la perversión de quienes la propiciaron.

Ignorancia y perversión son malas consejeras, pero son también preocupantes y peligrosas. Vox y el Talibán son herederos de la misma raíz: autoritarismo y fundamentalismo. Es alarmante que una fracción del panismo se encuentre tan comprometida con el fascismo. Para información de los senadores y senadoras panistas, digamos como cultura general, el comunismo no existe.

El fascismo es vigente en Vox, en el Talibán y en la vox profunda del panismo.

De la libreta
° Llama la atención una frase del presidente López Obrador durante su tercer informe de gobierno. Apela a la naturaleza, a la ciencia y al “creador” para poder concluir su mandato hasta el último día de septiembre de 2024. ¿Está enfermo el Presidente?
° Dice mi amiga Estela Alcántara que “ojalá que la discusión pública sobre los desfiguros de los senadores simpatizantes de la ultraderecha española, nos sirva para establecer matices y no generalizar. No es los mismo ser crítico del gobierno que ser opositor al gobierno. Tampoco es la misma cosa, ser opositor que ser de derecha”. Así es.
° Datos de la Secretaría de Salud arrojan que, en el 2020, se registraron 3,332 muertes por suicidio. Baja California, Chihuahua, Guanajuato, Nuevo León, Querétaro y Veracruz, reportan el mayor número de casos.
° Positivo que la Suprema Corte de Justicia adopte una agenda progresista. Despenalizar el aborto es un gran paso.

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