“Siempre es más valioso tener el respeto que la admiración de las personas”:

Jean-Jacques Rousseau

Al Presidente López Obrador le ha dado frutos el discurso anti-impunidad y anti-corrupción. Es ejemplo de que, se puede ser político, y se puede ser honesto. Sin embargo, el ejemplo no basta.

La Cuenta Pública 2019, aprobada por mayoría en la Cámara de Diputados, arroja números que preocupan. Son números que deberían inquietar también al primer mandatario, ya que estampan una disrupción con su discurso anticorrupción.

La cuenta del primer año del gobierno de López Obrador registró una disparidad de 99 mil 396 millones de pesos pendientes de recuperar “por probables irregularidades”. Los diputados de oposición subrayan que, las anomalías son “graves y no concuerdan con la supuesta lucha contra la corrupción que el gobierno pregona”.

Aún mayor preocupación para el Ejecutivo Federal debe ser que, la incoherencia numérica, se concentra en los programas de asistencia social insignia del gobierno de la 4T.

De acuerdo con los datos de la Cuenta Pública, los programas sociales contienen el mayor monto de alteraciones. Sembrando Vida registra un faltante de 1832 millones de pesos; la Pensión para Adultos Mayores arroja una disparidad de 992 millones de pesos, y los Servidores de la Nación, muestran inconsistencias por 562 millones de pesos. Los programas estrella del Presidente, andan cojos en materia de transparencia y rendición de cuentas.

La voluntad política y las buenas intenciones, no bastan por sí mismas, también deber ser medidas y certificadas.

Mientras que los legisladores de Morena insisten en que no “permitirán la impunidad ni el mal manejo del dinero del pueblo”, lo cierto es que, las irregularidades en los programas y proyectos emblemáticos del gobierno federal, pueden echar por la borda el discurso simbólico del presidente: la lucha contra la corrupción.

El documento subraya las “fallas o errores en la gestión administrativa” e incumple “metas y objetivos de los fondos, programas o políticas públicas, y el desvío de recursos por medio de pagos realizados sin que se acredite contar con el entregable correspondiente”.

El hándicap de los programas sociales del primer mandatario, se encuentra precisamente, en los mecanismos de transparencia y rendición de cuentas, porque de lo contrario, corre el riesgo de que una “Estafa Maestra” le brote de la nada o de la conjunción de funcionarios, a quienes el ejemplo presidencial, no les basta o simplemente, los tiene sin cuidado.

De la libreta

  • Un fiasco resultó el Sorteo de la Lotería Nacional del pasado 5 de diciembre. Se ofrecían lotes rústicos en una playa de Sinaloa, y resulta que los premios se fueron en una sola serie la 1211, desde el 1211397 hasta el 1211597. Así, números subsecuentes. No hubo sorteo, hubo una asignación.
  • El ex gobernador de Baja California, Jaime Bonilla, anda desesperado por una posición en el gobierno federal. Quiere ser Subsecretario de Gobernación. En el Palacio de Covián niegan tal posibilidad.
  • La alcaldesa electa de Naucalpan, Angélica Moya, anuncia que cancelará el proyecto de la Universidad Pública del municipio. Asegura que sería incosteable ante la enorme deuda pública del ayuntamiento.
  • El Reporte de Desigualdad Mundial 2022 @WIL-inequality indica que México es uno de los países más desiguales del planeta. El 10 % de la población concentra el 57 % del ingreso, y el 79% de la riqueza, mientras que el 90% obtiene el 43% del ingreso y apenas posee el 21% de la riqueza.

Por Héctor Herrera Argüelles

Twitter: @HectorHerreraAR