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Sabemos que la primera regla del juego para los candidatos adelantados del Presidente es no decir lo que piensan sobre el Presidente, ni lo que piensan cambiar de su gobierno cuando les toque gobernar, como dicen las encuestadoras que les tocará. Puede parecer abusivo pedir a estos candidatos mudos que hablen.

Pero más abusiva es la ilegalidad manifiesta con que actúan adelantadamente como candidatos a la Presidencia. Creo que no es mucho pedirles que, a cambio de la ilegalidad en que están, nos digan al menos lo que quieren hacer cuando gobiernen.

O que nos confirmen que, en efecto, para ser candidatos oficiales y gobernar en el 2024 lo que tienen que hacer es no decirnos nada de lo que quieren hacer después del 2024.

Hablo de los precandidatos oficiales, los que ha establecido con claridad el Presidente: Claudia Sheinbaum, su favorita declarada; Adán Augusto López, su paisano en aceleración, y Marcelo Ebrard, su viejo subordinado electoral, pues aceptó ya una vez, en 2012, perder en unas encuestas que había ganado para que ganara López Obrador la candidatura a la Presidencia.

Creo que el senador Ricardo Monreal no es uno de los precandidatos del Presidente, aunque se empeñe en serlo. Monreal es el único precandidato del oficialismo que arriesga algunas ideas distintas, algunas diferencias con el Presidente sobre lo que hay que hacer hoy y después del 2024.

Acaso por eso: porque no es precandidato del Presidente y éste no le va a dar la candidatura a menos que se caigan todas las otras. De lo perdido lo que aparezca, estará diciendo Monreal. Los otros candidatos del Presidente no hablan sino para repetir al Presidente.

Supongo que estarán conscientes de que tienen un problema: están en campaña sin estar en campaña, esperando que todo les llegue de arriba, incapacitados para hablar con su sociedad sobre los cambios de rumbo que el país necesita.

Creo que hay una sociedad profundamente preocupada por lo que este presidente ha hecho y por lo que harán sus sucesores oficiales. Creo que la sociedad tiene preguntas adelantadas para ellos, los candidatos adelantados del Presidente.

Pero veo que ellos no pueden responder. No pueden esbozar el futuro del que son oficialmente adelantados.