Minuto a Minuto

Nacional Balacera deja un muerto y un herido grave en inmediaciones del Aeropuerto de Tijuana, BC
Las víctimas de la balacera llegaron a uno de los estacionamientos del Aeropuerto de Tijuana para solicitar auxilio
Nacional SEP busca regular celulares y otros dispositivos digitales en escuelas
La SEP y responsables educativos de las 32 entidades analizaron el uso de celulares y otros dispositivos digitales en escuelas
Ciencia y Tecnología De los Mac de silicio a la cúspide de Apple: John Ternus, el sucesor de Tim Cook
La empresa Apple iniciará una nueva era el 1 de septiembre de 2026, cuando John Ternus asuma el cargo de director ejecutivo
Deportes Mateo Chávez se luce con golazo en la goleada del AZ Alkmaar
El mexicano Mateo Chávez tuvo una buena actuación con su equipo, el AZ Alkmaar, en la goleada ante el Go Ahead Eagle
Nacional Golpe al crimen en Sinaloa: 8 detenidos, 33 armas largas y explosivos asegurados
El Gabinete de Seguridad federal informó de cuatro operativos llevados a cabo en diferentes zonas de Sinaloa

Dediqué ayer buena parte de la mañana a escuchar los intercambios del parlamento abierto sobre la reforma eléctrica. Fueron y vinieron tantas cifras encontradas y tantos diagnósticos incompatibles que al final era difícil saber qué era lo que se estaba discutiendo.

El verdadero debate era político y tenía que ver con dos viejas convicciones de la vida pública mexicana, plenamente reencarnadas en el discurso de los defensores de la reforma.

Primera convicción: los empresarios viven de amafiarse con el gobierno y extorsionar al pueblo de México; eso es lo que han hecho con su participación en la industria eléctrica: abusar, enriquecerse, recibir subsidios ilegales y delirantes a costa de la CFE. Segunda convicción: quien defiende realmente los intereses del país es el gobierno, en este caso la CFE, pues le pertenece a los mexicanos y no tiene fines particulares: vela sólo por el bien de la nación.

En la historia larga de la corrupción mexicana, la verdad es probablemente lo contrario: nadie ha tenido tantos intereses particulares y ha tomado, desviado o dilapidado tantos recursos de la nación como los responsables de gobernarla, y sus empresas… Son ellos quienes crearon el capitalismo de amigos característico de nuestro siglo XX, y los que crearon también, como socios o protegidos, a la parte del mundo empresarial que se hizo rico haciendo negocios con el gobierno.

Yo pensaría que los mexicanos son inmunes ya a las gesticulaciones del patriotismo burocrático, ese discurso hueco que presenta a algunas de las entidades más corruptas de nuestra historia, digamos Pemex o la CFE, como baluartes de los intereses de la nación. Lo dijo varias veces ayer el presidente del Consejo Coordinador Empresarial, Carlos Salazar: esta no parece una reforma a favor de México sino a favor de la CFE.

Esa es la vieja tonada, en efecto, que acompañó las defensas de la reforma eléctrica y que podría resultar convincente para un Congreso mareado por los efluvios de la utopía regresiva que baja de Palacio.

Me pareció que el fantasma de la cancelación del nuevo aeropuerto conque empezó este gobierno rondaba el debate de ayer, y que el fondo de la reforma planteada no es resolver los problemas de la industria sino, otra vez, establecer quién manda aquí.