Minuto a Minuto

Internacional Perú decide si censura a José Jerí y cambia de presidente por octava vez en casi diez años
La posible destitución de José Jerí se da luego de por presuntamente mantener reuniones semiclandestinas con empresarios chinos
Nacional Instituto Cervantes y UNAM lanzan el observatorio del español en América Latina
El propósito del observatorio es analizar, documentar e interpretar las formas de enseñanza y aprendizaje del español del idioma
Nacional Javier May, gobernador de Tabasco, acude al hospital; ¿qué le pasó?
Javier May Rodríguez, gobernador de Tabasco, tuvo que ser hospitalizado la mañana del lunes 16 de febrero de 2026
Nacional México solicita a EE.UU. la extradición de García Cabeza de Vaca
Cabeza de Vaca se encuentra fuera de México y es considerado prófugo. Según reportes, el exgobernador de Tamaulipas reside en Estados Unidos
Internacional Expertos de la ONU: Archivos de Epstein revelan posibles crímenes de lesa humanidad
Nueve relatores y expertos de la ONU detallaron que los archivos de Jeffrey Epstein "sugieren la existencia de una empresa criminal global"

Las buenas conversaciones suelen ser una sucesión de historias. Recojo siempre que puedo historias que escucho en conversaciones. Ofrezco dos de hace un siglo en La Habana.

I. Necesidad y revolución (oída en La Habana, el 9 de abril de 1999):

Al Johnny ‘s de La Habana, un lugar de alterne y levante, solía llegar un diplomático peruano, antiguo incondicional de la Revolución. Conservaba la coquetería de portar en el ojal del saco un pin del Che Guevara junto con una bandera cubana.

Llevaban eso en Cuba los funcionarios públicos, los miembros del partido y en general todo el que quisiera ostentar, o subrayar al menos, su compromiso con la Revolución, y con el régimen. El diplomático conoció en el sitio a una muchacha que vendía sus amores por la noche y daba clases por la mañana en una escuela primaria. Cuando vio la solapa del diplomático, la muchacha saltó:

—Pero, ven acá: ¿Tú eres revolucionario?

—Yo sí, sonrió el diplomático. ¿Tú no?

—No, mi amor, contestó la muchacha. Yo tengo muchas necesidades.

II. La jinetera (oída en la Ciudad de México, el 10 de abril de 2000):

 Un empresario mexicano pasó una temporada de trabajo en Cuba. En los primeros días se hizo de amores con una jinetera, cuya frecuentación se volvió vida y noche diaria. Una noche de aquellas que se resistían a terminar, le prometió que volvería por ella. Así, de pronto, su amor tuvo futuro, y ella lo fue llenando de planes, tantos, que el empresario decidió dar marcha atrás, no fomentar sus ilusiones.

—No quiero engañarte, le dijo. Lo cierto es que no voy a regresar. No quiero que sueñes con cosas que no te voy a cumplir.

—A eso sí no tienes derecho —le dijo la jinetera—. Tú puedes irte o quedarte, volver o desaparecerte, pero lo que no puedes hacer es decirme lo que puedo soñar o no. ¿Quién te ha dicho a ti que yo necesito saber que tú vas a regresar para soñar con eso? ¿Quién te ha dicho a ti que yo te creí que ibas a regresar? ¿Y quién te ha dicho que necesito que regreses para tener esa ilusión? Yo sueño con lo que puedo. Tú no eres quien para administrar mis sueños.