Hoy somos testigos de la primera guerra en la historia entre dos potencias nucleares, Estados Unidos e Irán, aunque lo niegue, a la que se han sumado Francia y el Reino Unido, además de Israel
Hacen de la ignorancia un orgullo.
Florestán.
Hoy somos testigos de la primera guerra en la historia entre dos potencias nucleares, Estados Unidos e Irán, aunque lo niegue, a la que se han sumado Francia y el Reino Unido, además de Israel.
Es, también, la primera guerra, desde la segunda mundial (1939-45) en la que participan más de quince países, además de los citados, Emiratos Árabes Unidos, Arabia Saudita, Qatar, Kuwait, Jordania, Irak, Baréin, Omán, Siria, Chipre, Italia, Líbano, Yemen.
La vanguardia la lleva Donald Trump que se ha convertido en el hombre más poderoso del mundo como se comprueba no solo en el aspecto militar sino en el establecimiento un nuevo orden mundial en todos los sentidos, marcadamente el económico con el recurso letal de sus aranceles.
En este escenario hay que plantear cuál es el rol y cuál el riesgo de México que es vecino, amigo, socio y aliado y con un escenario heredado de la expansión territorial nunca vista de los cárteles de la delincuencia organizado que operan a nivel nacional, no hay estado sin esas organizaciones criminales y han asumido hasta funciones de Estado en muchos municipios. En estas circunstancias, nuestro país es un blanco discursivo, de Trump quien ha declarado a los cárteles como organizaciones terroristas internacionales, por orden ejecutiva del 20 de enero de 2025, en su primer día en la Casa Blanca, y al fentanilo como arma de destrucción masiva, en otra orden ejecutiva firmada el 15 de diciembre del mismo año.
La clasificación de las bandas como organizaciones terroristas internacionales, más el discurso público de que México es gobernado por el crimen organizado, y el insistirle a la presidenta Sheinbaum que su Ejército apoye al nuestro en el combate a los cárteles, lo que una y otra vez ha rechazado e impedido pero que convierte a nuestro país en una parte fundamental de su narrativa militar, que ella ha contenido, pero él no ha eliminado de su agenda.
RETALES
- REFORMA.- Pues no. La presidenta Sheinbaum no mandó anoche su iniciativa de reforma electoral a San Lázaro. Había dicho que le echaría una revisada. Seguramente esta noche. Es un tema de redacción. A ver;
- REBELIÓN.- Contra lo que yo había pensado y sostenido, Alberto Anaya, presidente vitalicio del PT, dijo no al proyecto de Pablo Gómez. Y sí, le confirmo lo que aquí le había contado cuando le reviró: Tengo muchos años para que me amenacen. Y sí, como yo, tiene 79; y
- TAMPOCO.- En el Verde también han tomado la decisión de no aprobarla y Jorge Emilio González, con menos años, les dijo algo parecido, al rechazar las amenazas. Y yo pregunto: ¿Quiénes del comité Gómez-Zaldívar-Ramírez están amenazando a sus aliados? Y ahora, Andy López Beltrán quiere a Fernando Marín Mollinedo, director de la Agencia Aduanal, en el gobierno de Quintana Roo, que reivindica el Verde.
Nos vemos mañana, pero en privado.
