Minuto a Minuto

Internacional Muere joven mexicano bajo custodia del ICE en Florida
El ICE reportó que el mexicano identificado como Royer Pérez Jiménez, de 19 años de edad, murió en un centro de detención en Florida
Nacional Hallan muertos a tres hombres reprtados como desaparecidos en Hidalgo
Los tres hombres habían sido reportados como desaparecidos en Santiago Tulantepec, Hidalgo, tras salir a vender camionetas
Economía y Finanzas Gasolina en Estados Unidos alcanza los 3.88 dólares por galón, el precio más alto desde 2022
En los Estados Unidos el precio medio de la gasolina alcanzó el jueves 19 de marzo los 3.88 dólares por galón
Internacional Estados Unidos augura un cambio de régimen “a cámara lenta” en Cuba
El secretario del Tesoro de los Estados Unidos prevé un proceso de cambio de régimen "a cámara lenta" en Cuba
Economía y Finanzas Aeroméxico recibe distintivo de ‘Marca Famosa’
El Instituto Mexicano de la Propiedad Industrial reconoció a Aerolínea con el distintito de 'Marca Famosa'

Las opiniones contra la postulación de Gonzalo Rivas a la medalla Belisario Domínguez  tienen los rasgos del periodismo de causa.

Lo que no puede alterar ese periodismo es el hecho puro y duro del heroísmo que está en el centro de lo sucedido.

El hecho heroico es simple:

Las llamas del incendio de una gasolinera hacían correr a todo mundo. Gonzalo Rivas corrió hacia ellas para apagarlas y murió en el intento.

Las circunstancias del incendio son lamentables en todas sus versiones. Que alguien haya prendido fuego a una gasolinera poniendo en riesgo la vida de cientos de personas que estaban detenidas con sus automóviles en la caseta de cobro cercana, no tiene justificación bajo ningún supuesto político o moral.

Pero eso es lo que sucedió: el incendio intencional de una gasolinera cuya propagación ponía en riesgo la vida de muchos. El acto simple e irrefutable de Gonzalo Rivas fue correr a apagar el incendio mientras todos los demás huían de él.

Este es el acto de valor y de heroísmo puro y duro que muchos juzgamos dignos de la medalla Belisario Domínguez.

¿Por qué? Por la extrema virtud que supone el hecho de arriesgar la vida para salvar la de otros. Otros a los que Gonzalo Rivas ni siquiera conocía. No eran sus parientes. No eran sus compañeros en una misión de riesgo. No eran sus conocidos del pueblo. Eran solo seres humanos, desconocidos para él, seres humanos genéricos, puestos en riesgo por un siniestro que él controló, al precio de su vida.

En todas sus versiones, los incidentes que dan lugar a la acción de Gonzalo Rivas son deleznables. Su acto, no. Es un acto ejemplar, como quiera que se le vea.

Representa lo mejor que hay en esta hora oscura de México donde los rasgos del carácter nacional parecen marcados por la violencia, el miedo, la corrupción, el hartazgo, la desesperanza.

Gonzalo Rivas habla de la existencia heroica de otro México, el México que está dispuesto a correr riesgos por los demás, el México anónimo y solidario que habita esa otra cara de la moneda mexicana: la cara del temple, del valor, de la solidaridad.

Si Gonzalo Rivas fue posible, no todo está perdido en México.

[email protected]