Este gobierno se malogró rápido: como ningún otro en la historia de algún país. En sólo dos años, el crecimiento económico anual de 2.5 por ciento que había en México antes de 2018, es visto como un sueño, porque el seis por ciento prometido jamás llegó.

Peor: no encuentra el camino de la recuperación. De enero a marzo de este año, el PIB registró un pobrísimo 0.4 por ciento, según el INEGI.

Una realidad muy cruda, porque es comprobada con números. Y es de los números de lo único que los ciudadanos pueden fiarse, porque los números no esconden nada. Con los números, lo que se ve es lo que es, y no admiten los engaños de la retórica populista.

Los números retratan un desastre económico mexicano sin registro parecido en la historia del país, desde que se mide el crecimiento económico. Para comparar la caída en barrena de la economía mexicana, revisemos los números del INEGI:

Este gobierno recibió una economía que en 2018 creció 2.5 anual, después de que en el primer trimestre de ese año había crecido 1.5; en el segundo, 3.2; en el tercero, 2.8; en el cuarto, 1.3; y en el quinto 1.4.

En el último trimestre de 2018 comenzó la catástrofe, con menos 0.9, pues el gobierno entrante canceló la construcción del aeropuerto de Texcoco, que tenía invertidos 13 mil millones de pesos y el mero anuncio de cancelarla le costó 830 mil millones.

La cancelación del aeropuerto obligó a este gobierno a gastar en su primer año de mandato (sin pandemia) 125 mil millones de pesos de los 300 mil millones que recibió en ahorros del gobierno pasado, destinados sólo a emergencias nacionales.

Debe quedar claro que el daño económico estaba hecho antes de la pandemia, pues desde su primer año de gestión este régimen recaudó menos impuestos de lo que necesitaba, y usó el ahorro nacional. La pandemia lo agarró sin un guardadito para apuros.

En dos años, este gobierno también agarró los 55 mil 252 millones de pesos que vio en los 109 fideicomisos que eran fondos de dinero público-privado gestionados por una entidad privada para financiar actividades de investigación, cultura o ayuda humanitaria.

Gastó todo el dinero ahorrado que les dejaron, recauda casi nada, regala mucho para obtener votos y produce poco. De 2.5 en que recibió el PIB, lo bajo a cero en su primer año de gobierno; y a 8.5 por debajo de cero en el segundo año.

No: los números no esconden nada: lo que se ve es lo que es. números no esconden nada: con los números, lo que se ve es lo que es. Como, por ejemplo, los 150 millones que recibe Epigmenio Ibarra…

Para elogiar al presidente.