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No fue por la celebración de la Semana Santa; suelo regresar a mis lecturas bíblicas con frecuencia y sin ningún motivo cierto; simplemente, me place. Ahora, dadas las fechas y las tradiciones, lo que voy a escribir en este momento puede ser calificado por algunos como impío, y por muchos, herético. Debo decir que todo lo que sigue se desprende de las llamadas Sagradas Escrituras, así que añadiré la pista.

El Dios de los judíos aparece en los relatos de diversos autores como un ser iracundo e intolerante, muy proclive a caer en las tentaciones de la soberbia. Solo así se comprende lo que consigna Mateo en el capítulo 27, versículo 46, sobre las últimas palabras de Jesús: «… y cerca de la hora de la nona, Jesús exclamó con grande voz diciendo: “Eli, Eli, ¿Lama Sabachteni?”, Señor, Señor, ¿por qué me has abandonado?».

Es que de veras. Don Jehová se las gastaba gacho.

Pasado cierto tiempo luego del asunto de Caín y Abel, la tierra se había poblado abundantemente; si tomamos al pie de la letra la Creación, se había poblado a consecuencia de múltiples incestos de toda ralea. Pues eso no le gustó al Señor, como reza el Génesis: «Y corrompióse la tierra delante de Dios y estaba la tierra llena de violencia. Y miró Dios la tierra y he aquí que estaba corrompida, porque toda carne había corrompido su camino sobre la tierra. Y dijo Dios a Noé: El fin de toda carne ha venido delante de mí; porque la tierra está llena de violencia a causa de ellos y yo los destruiré con la tierra» (Génesis, capítulo 6, versículos 11, 12, 13). Así se hizo el diluvio y solo se salvaron Noé y su familia junto con las parejas de animales que pasaron el filtro de seguridad, para volver a poblar la tierra, de manera semejante a la original. Si Jehová viera la violencia actual estilo México, que nos coja confesados.

Unas doscientas páginas más adelante, en el libro, Josué tomó, bajo la guía de Jehová y la asistencia de un ángel por él enviado, la ciudad de Jericó, impía ella. Los sacerdotes rodearon la ciudad tocando cuernos y haciendo bulla, junto con el pueblo, como hacían los prehispánicos en sus combates. Por eso lo de las trompetas de Jericó. «Y destruyeron todo lo que en la ciudad había; hombres y mujeres, mozos y viejos; hasta los bueyes, ovejas y asnos, a filo de espada» (Josué, capítulo 6, versículo 21).

Aún hay más. Cuando los humanos, que conocían una sola lengua, osaron hacer una torre que llegara al cielo, Jehová se enojó, confundió todas las lenguas y mandó a cada tribu a volar, iniciando el fenómeno migratorio.

Para cerrar, no puedo omitir las diez plagas que azotaron a Egipto, cuando su faraón tenía a los judíos en rehenes y como esclavos. Jehová convirtió su agua en sangre y luego mandó nueve plagas más: ranas, piojos, moscas, un equivalente al gusano barrenador de hoy, úlceras, sarpullido, granizo, fuego, langostas, penumbra y la muerte del primogénito de cada egipcio, incluyendo al faraón. Así se logró liberar al pueblo de Israel para marchar a la tierra prometida, según lo narra el Éxodo.

Así se entiende mejor el último clamor de Jesús, que supera al «perdónales, porque no saben lo que hacen» y al mismo «consumado es». Me ayuda a entender también las guerras actuales, que tanto esgrimen a Dios como pretexto.

PILÓN PARA LA MAÑANERA DEL PUEBLO (porque no dejan entrar sin tapabocas): El presidente Trump ha despedido a su fiscal general, la sesentona rubia Pam Bondi, que fue antes fiscal del estado de Florida. Es el segundo despido de una mujer destacada, tomando en cuenta a la jefa de la Seguridad Nacional, Kristi Noem, baja reciente.

Los que saben, dicen que la señora Bondi decepcionó a Trump como abogada del presidente. De manera especial, no le gustó cómo manejó el caso del escándalo de Epstein, el pedófilo amigo de Trump. Dicen que Pamela regresará al sector privado como ejecutiva relacionada con el calzado.

El presidente de Estados Unidos hizo el anuncio en una muestra típica de su estilo, melifluo y elogioso, antes del golpe fatal. Cito: «Pam Bondi es una gran patriota americana y una amiga leal, que fielmente sirvió como mi fiscal general durante el año pasado. Pam hizo un tremendo trabajo supervisando un ataque masivo al crimen en todo el país, hundiendo el número de asesinatos a su más bajo nivel desde 1900. Amamos a Pam…».

Lo cito nada más para tomarlo en cuenta la próxima vez que Trump hable de la señora Sheinbaum.

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