Minuto a Minuto

Ciencia y Tecnología ChatGPT Health: ¿La IA que suplanta médicos?
Cada vez es más común escuchar a pacientes y amigos comentar que le contaron su malestar o los resultados de laboratorio a un programa de inteligencia artificial
Nacional Advierten por frío en CDMX el miércoles 14 de enero; activan alertas Amarilla y Naranja
Autoridades de la CDMX activaron las alertas Amarilla y Naranja en cinco alcaldías por las bajas temperaturas previstas para el 14 de enero
Nacional ¿Cómo va el caso contra Uriel R., señalado de acoso a la presidenta Sheinbaum?
Uriel R., señalado de acoso sexual contra la presidenta Claudia Sheinbaum, tuvo dos audiencias este martes 13 de enero
Economía y Finanzas Los trabajadores hoteleros y restauranteros recibirán cursos de inglés por el Mundial
Las capacitaciones concluirán con una evaluación en línea para certificar el nivel de inglés adquirido por los empleados
Nacional ¿Quiénes les dan razón a Trump?, por Isabel Arvide
La omisión como sinónimo de complicidad en Tulum

A mí me gustan el periodismo que narra y el periodismo que explica. El que nos hace vivir los hechos y el que nos permite no solo enterarnos y sorprendernos, sino entender.

Los reportajes de “La estafa maestra” nos permiten entender mucho más de lo que cuentan, porque lo que cuentan es un modus operandi que uno puede imaginar repetido cien o mil veces.

De hecho hay registrados en la cuenta pública más de 2 mil convenios similares a los 73 denunciados por Mexicanos contra la Corrupción y la Impunidad y Animal Político.

“La estafa maestra” nos revela una fórmula de la corrupción sistémica de México. Cuando uno entiende la fórmula, entiende un pedazo de realidad mucho mayor que los ejemplos que la revelan.

A esto hay que añadir lo que habría que llamar la pertinencia cívica del periodismo de “La estafa maestra”. Se hace desde el corazón de la revuelta moral contra la corrupción que baña a México, pero se hace no solo denunciando el mal, sino mostrando el rumbo evidente de una corrección: revisar al menos la Ley de Adquisiciones del gobierno federal.

Es notable que en pleno camino al combate electoral de 2018 las fuerzas políticas de oposición no hayan hecho de esta denuncia, una instancia de debate político, una llamada a la rendición de cuentas.

El titular de la Auditoría Superior de la Federación podrá decir que no le asombra este silencio, es el mismo que ha rodeado sistemáticamente sus advertencias en 2011,  2012, 2013, 2014. Escribió en 2015:

“Durante cinco años consecutivos la ASF ha observado que las dependencias y entidades de la Administración Pública Federal adjudican a instituciones públicas, contratos o convenios para la prestación de servicios sin realizar licitación pública… La ASF ha presentado diversas denuncias de hechos ante las autoridades competentes. No se han obtenido resultados tangibles, y se ha propiciado la reincidencia en este tipo de contrataciones”.

La ASF procedió entonces a presentar denuncias de estos hechos ante la PGR, sin resultado visible hasta el momento.

Esto, que parece descorazonador, lleva en los pliegues una lucecilla de esperanza. Mañana trataré de explicar por qué.